Archive for July 2008
BIENVENIDA
Ver al desnudo la actual condición de nuestra especie , no es un asunto facil , no todos los seres tienen el privilegio de poder “ver” su época , el asunto es entender que significa esto, porque no todos los seres humanos han tenido, ni tendrán jamás las herramientas culturales para poder analizar en que época les toco vivir ; todos hemos nacido dentro de un mundo que “nos educo” o nos “amoldo” para darnos los que los psico-sociologos llaman IMAGINARIO COLECTIVO. Este IC – Imaginario Colectivo- cambia con cada era , es decir el régimen le da a las masas un prototipo de educación que se toma como realidad y no se cuestiona, por el contrario los humanos, así educados tratan y contribuyen perpetuar dicho orden, la masa no tiene conciencia real de lo que hacen , solo cuando logran ver su época , pudieron descubrir por ejemplo que la “esclavitud” era una aberración humanística , pero tardaron siglos en “descubrirlo” , asi funciona el IC
Este viaje cultural en este blog trata primero de mostrar algunos tópicos que forman parte de la realidad contemporánea o IC , para tal ves luego, empezar a profundizar en la brutalidades que hoy se dan como “el orden establecido” , el cual no es puesto en duda , ni mucho menos creado un espacio para su discusión …sobre El – el orden establecido- solo se emprenden “modelos educativos para perpetuarlo” tal cual sucedió en el pasado …….
Bienvenidos
Edgar Augusto Jaramillo Moreno
Eajm2002@gmail.com
SIDA una megaforma de asesinar humanos ….
…el SIDA….otro engaño mas del regimen actual para producir muerte y caos
GUERRAS …EN AMERICA LATINA
las confesiones de un ganster economico
LA ESCUELA DE LAS AMERICAS
Estados Unidos pretende perpetuar los asesinatos masivos en Iraq
Estados Unidos pretende perpetuar los asesinatos masivos en Iraq
Peter Phillips
Global Research
Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández
Estados Unidos es directamente responsable de alrededor de un millón de muertos iraquíes desde que invadió Iraq hace cinco años y medio. En un informe de enero de 2008, un grupo británico de sondeos, Opinión Research Business (ORB), informó que: “El trabajo de investigación realizado confirma nuestra estimación previa de que alrededor de un millón de ciudadanos iraquíes han muerto como consecuencia del conflicto iniciado en marzo de 2003… En estos momentos valoramos que el número de víctimas, entre marzo de 2003 y agosto de 2007, ha sido probablemente del orden de 1.033.000 muertos. Si tenemos en cuenta el margen de error asociado a los datos de una investigación de esta naturaleza, la cifra estimada se situaría entonces entre los 946.000 y 1.120.000 muertos”.
El informe de ORB seguía las huellas de dos estudios anteriores dirigidos por la Universidad Johns Hopkins que se publicaron en la revista médica británica Lancet y que confirmaban las cifras continuas de muertes masivas en Iraq. Un estudio realizado por el Dr. Les Roberts, del 1 de enero de 2002 al 18 de marzo de 2003, fijaba las muertes de civiles en aquel momento en alrededor de 100.000. Un segundo estudio publicado en Lancet en octubre de 2006 documentaba alrededor de 650.000 muertos civiles en Iraq desde el comienzo de la invasión estadounidense (*). El estudio de 2006 confirma que fueron los bombardeos aéreos estadounidenses sobre barriadas civiles los que causaron la tercera parte de esas muertes, y que alrededor de la mitad de las muertes son directamente atribuibles a las fuerzas de EEUU.
La cifra ahora estimada, en julio de 2008, de 1.200.000 muertos incluye niños, padres, abuelos, bisabuelos, taxistas, clérigos, profesores, obreros, policías, poetas, trabajadores sanitarios, proveedores de servicios de guardería, trabajadores de la construcción, canguros, músicos, panaderos, trabajadores de la hostelería y muchos más. Porque Estados Unidos decidió invadir su país, en Iraq han muerto personas de todas las clases, de todos los sectores. Son muertes que exceden sobremanera las tasas normales de muertos civiles bajo el anterior gobierno.
La magnitud de esas muertes es innegable. La ocupación continuada de las fuerzas de EEUU garantiza una tasa de mortalidad masiva en exceso de 10.000 personas por mes, y de esa cifra la mitad mueren a manos de las fuerzas estadounidenses, una carnicería tan grave y tan concentrada que es equiparable a las más atroces matanzas masivas perpetradas en la historia del mundo. Ese acto no ha pasado desapercibido.
Recientemente, Dennis Kucinich introdujo un sencillo artículo en el que abogaba por el impeachment contra George Bush por mentir al Congreso y al pueblo estadounidense sobre las razones para invadir Iraq. El 15 de julio, la Cámara remitió la resolución al Comité Judicial por 238 contra 180 votos. Que Bush mintió sobre las armas de destrucción masiva y sobre la amenaza que Iraq representaba para EEUU está más allá de toda duda. La anterior fiscal federal Elizabeth De la Vega nos documenta con toda profundidad las mentiras de Bush en su libro “U.S. Vs Bush”, y numerosos otros investigadores han verificado asimismo las falsas declaraciones de Bush.
El pueblo estadounidense se enfrenta a un dilema moral muy serio. Se han cometido, en nuestro nombre, todo tipo de asesinatos y crímenes de guerra. Hemos permitido que la guerra/ocupación continúe en Iraq y, sin embargo, los dos principales candidatos a la Presidencia nos ofrecen muy pocas posibilidades de un cese inmediato de los asesinatos masivos. Por un lado, McCain aceptaría sin dudar la muerte de otro millón de civiles iraquíes para salvar la cara de Estados Unidos y, por otro, el calendario de 18 meses para la retirada de Obama va a acarrear, probablemente, otras 250.000 muertes de civiles, cuando no más.
Se lo debemos a nuestros hijos, nos lo debemos a nosotros mismos: un futuro sin la vergüenza de llevar asesinatos masivos en nuestra conciencia. La única solución a este dilema es la retirada inmediata de todas las tropas estadounidenses de Iraq y el enjuiciamiento y prisión de todos los responsables. Cualquier otra cosa conlleva un pecado original permanente en el alma de la nación del que nos tendremos que lamentar siempre.
link para ver mas sobre el turbio asunto guerrero en USA y su evolucion hacia fuerzas mercenarias
Blackwater: el ascenso del ejército mercenario más poderoso del mundo
http://www.aporrea.org/tiburon/n93536.html
POR QUE NO VOY A MARCHAR EL 20 DE JULIO
POR QUE NO VOY A MARCHAR EL 20 DE JULIO

POPULACHO IMBECILIZADO
Por: Libardo García Gallego Julio 24 de 2008
A pesar de mi escasa ilustración, hecho que aspiro a superar, considero que un Estado social de derecho, producto de un acuerdo ciudadano plasmado en la Constitución, tiene que buscar la reducción de las desigualdades naturales mediante una amplia oferta de posibilidades, no necesariamente leche materna. No sé si será odio, rencor, envidia o racionalidad, pero no estoy de acuerdo con la estructura dinástica de la sociedad colombiana donde los puestos se logran, casi nunca por los méritos personales del individuo sino por los de sus ancestros. Un ejemplo: al actual Senado colombiano llegaron varios jovencitos, inteligentes como muchos que ni siquiera pudieron acceder a la Universidad, saltando directamente de la Facultad al Congreso, gracias a la paternidad de ex presidentes y ex congresistas. Esto no es plausible ni normal en una sociedad donde toda su juventud posea igualdad real de oportunidades para capacitarse y participar.
Está claro que los del pueblo pueblo, los carentes de medios de producción, piensan y actúan como si fuesen propietarios o gerentes de multinacionales porque padecen un grado de alienación tal que les impide ser autónomos. Se tragan enteros y repiten los discursos del Presidente, de los Ministros, de los Obispos, de los Generales, de los Noticieros pro gobierno, de los Banqueros, de los enseñantes sin formación, etc., como si se tratara de verdades absolutas, sin captar cuáles son los intereses de clase escondidos bajo tales opiniones. Marcharon el domingo 20 de Julio en busca de la paz y la libertad, creyendo que éstas se consiguen cuando se acaben los secuestros. ¿Y marcharán algún día con el mismo coraje exigiendo para todo(a)s los colombianos y colombianas salud de buena calidad, educación de buena calidad, vivienda digna y alcanzable, empleo estable y remuneración digna; tierra, insumos y crédito barato para los campesinos pequeños y medianos; reforma urbana integral, castigo y fin de la corrupción, prohibición del desempleo, fin de las masacres, fin de las ejecuciones extrajudiciales, no más impunidad, fin del desplazamiento forzado; verdad, justicia y reparación a todas las víctimas del terrorismo de Estado; soberanía nacional, nacionalización de nuestros recursos naturales, soberanía alimentaria, conservación del agua y del medio ambiente, respeto estatal a todos los derechos humanos, que son, entre otras, las verdaderas causas de la violencia social y de la ausencia de libertad en nuestro país?
Marchemos cada domingo para desnudar la situación del país, no para enmascararla con protestas sesgadas. Construyamos una nueva Constitución, más democrática que la del 91, no tan neoliberal. Es muy doloroso y repugnante que haya 2000 ó 3000 secuestrados, pero es igualmente doloroso y repugnante, quizás más, que hayan sido asesinados decenas de miles de colombianos, unos opositores al régimen y otros inocentes, por criminales pagados por el Estado o aupados y amparados por éste, y que a la décima parte de la población colombiana se le haya obligado a abandonar sus terruños y a migrar en condiciones miserables a lo largo y ancho del territorio patrio.
Cuál celebración de la segunda independencia cuando permanecemos bajo la coyunda de España, más la de Estados Unidos, la Unión Europea, el G 8, y las multinacionales (cofinanciadoras del paramilitarismo) de dichos países, a las cuales nuestros gobiernos les han regalado nuestro patrimonio? ¿Cómo puede celebrarse que los pocos empleos creados por el gobierno sean en la policía, en el ejército, en el sapeo?. Ese es el país con el cual soñamos?. ¿Dónde están los científicos de todas las ramas del conocimiento y los técnicos y tecnólogos de todos los oficios productivos? ¿O es que también van a celebrar cuando al Bárbaro se le ocurra exclamar: “Colombia no necesita de sabios!”?. ¿Para qué tantos policías, militares y espías?. Urgen millones de empleos, pero productivos. Una sociedad con sus derechos humanos satisfechos no necesita tanta gente entrenada para matar y vigilar.
Para superar esta alienación ancestral, la oposición requiere que el Estado le facilite el acceso a todos los medios masivos de comunicación (radio, televisión, periódicos, revistas, de cobertura nacional, o en su defecto los cree, y dando cabal cumplimiento a los artículos 13, 18, 20, … de la C.P., permita que todas estas cosas se divulguen y discutan en público, con la misma intensidad que lo hacen los medios burgueses.
From Estados Unidos
Juan Carlos García
Leyendo al maestro Álvaro Mutis encontré esta frase dicha en una de sus tantas entrevistas: “Otra teoría que mi madre practicó siempre fue la de vivir y dejar vivir. Hay una frase suya que me marcó para toda la vida: “Hay que…eso jamás”. Hay que saludar, hay que ir a tal sitio, hay que hacer tal cosa. Eso nunca”. Hay que ir a la marcha del 20 de julio. Eso nunca.
Una marcha agenciada por los medios masivos de comunicación me genera terror. Terror de saber hasta dónde otros nos dicen, a todos, qué hacer y en consecuencia hacemos: marchen, digan, caminen. Pero es que somos la patria, la democracia, la nación, repiten. Hay que marchar el 20 de julio, vomitan en la radio, la televisión y la prensa. Hay que salir el 20 de julio, repiten al unísono los políticos, los periodistas, los empresarios y hasta los cantantes: todos compungidos, todos afectados como si supieran del dolor humano o animal. Hay que… ¡hagan! ¿Qué es este irrespeto? ¿Por qué no nos dejan vivir? ¿Por qué no hacer lo que cada uno quiera hacer? ¿Por qué normar la conducta de todos como si esto fuera una capilla medieval? Que cada uno decida qué hacer con su vida. Eso sería la libertad, pues justamente sobre la libertad, se dice, es la tan mentada marcha. Que cada uno o colectivamente luche, exija, defienda su vida colectiva o individual, respete y haga respetar sus derechos. Pero que todos, y no uno, digan qué y cómo hacerlo.
A mi me parece –sigo con Mutis- una estulticia decirle a alguien haga esto y hágalo de esta manera pues todos vamos a ir, todos sentimos lo mismo, todos somos uno. Que alguien o algunos hablen por los demás, eso es fascismo, otros lo llamarán democracia, pues disfrutan del privilegio que da el poder: su libertad física. Pero democracia es que todos se expresen autónomamente como ellos quieran: que exijan sus derechos, no favores, derechos. Fascismo, en cambio, es capturar las mentes de las personas como si éstas no pudieran pensar, como si el pensamiento fuera la materia prima de aquellos iluminados que gobiernan y comunican y por ende deciden: “hagan esto”. Privilegiados pues. Porque si la idea es salir, cantar unos estribillos preparados, portar camisetas de tal tipo, reunirse en lugares señalados, caminar y caminar, que todos salgan si quieren y digan y hagan lo que ellos a bien tengan. A favor o en contra de esto o aquello, qué más da. Eso sería libertad de expresión. Pero que si salen a caminar hagan esto y digan lo siguiente, eso nunca. “Hay que…eso jamás”.
Ah, pero se dice que la marcha del 20 de julio es a favor de la libertad. La libertad de los secuestrados, se anuncia y se repite hasta la saciedad. ¿Y por qué no la libertad de todos los que no son libres? Si en Colombia hay millones y millones que nos son libres no puede haber libertad. ¿Dónde están los que malviven en las cárceles, en los manicomios, en el exilio forzado, en las filas del ejército o lo policía obligados, en los trabajos esclavizantes de los niños prostituidos, en la errante sinsalida de los millones de desplazados, hambrientos, desempleados y refugiados de esta guerra miserable? Porque se trata justamente de eso: de que los secuestrados son los mártires, los héroes, los abanderados. Y a lo mejor lo son: para su familia, para sus amigos. Pero ¿y el resto?
El resto, esos millones de anónimos y sufridos -muertos, mutilados, huérfanos, exiliados, desplazados, miserables- no existen: porque son pobres. Y la pobreza da vergüenza, bien se sabe. Pobres porque se fueron, porque no tienen apellidos rutilantes, herencias y genealogías que contar. Es mejor ser secuestrado en Colombia que desplazado: a tal grado ha llegado la descomposició n de este país impune. Que los millones de miserables, pobres, excluidos y explotados se defiendan como puedan: ese es el mensaje tras la marcha del 20 de julio. Y como puedan es que no se vean, no salgan, no digan, no marchen: que mueran en silencio. Que no existan. O sí pero en los márgenes de todo lo bello: en los extremos de las ciudades, de los campos, de las selvas. Muy lejos donde los medios de comunicación no llegan, pero donde sí llegan la falta de libertad y la injusticia sin fin.
Por que, adviértase, ninguno de los que promueven la histórica marcha han sentido el desplazamiento, la explotación, la prostitución, la miseria. En una palabra, la injusticia sin nombre. No. Los secuestrados han sufrido el drama y la tragedia de la guerra, pero hay muchas otras que ellos en su odisea ocultan, como los desplazados. Los secuestrados, por ejemplo, se convierten en ministros, columnistas de prensa y hasta candidatos presidenciales, pero los desplazados no llegan si quiera a la pantalla del televisor. O ¿cuál es o podría ser el líder o vocero de los desplazados?
Y es que la libertad no puede existir sin la justicia y sin también la igualdad. Uno es libre, sí, libre incluso para morirse de hambre en una calle si no tiene trabajo, si no puede pagar los servicios médicos. Libre para caminar por las calles, para buscar estudio, comprar una casa o comerse un helado. Es una libertad física de movilización y de propiedad. Pero hay otras libertades intangibles que no se transan con ser libres físicamente como la libertad de expresión, como la libertad para desobedecer al poder, como la libertad de revocar un mal gobierno: cosas que en Colombia no existen.
Los secuestrados liberados son libres físicamente. Físicamente, repito, uno es libre hasta para morirse de hambre. Y en eso somos expertos en Colombia. Una perla a propósito: Colombia es el país, después de Irak, con más millones de desplazados. ¡Una vergüenza! Pero ellos, esos millones, no cuentan en la marcha del 20 de julio: son pobres, son indeseables, huelen mal. Los exiliados y los desplazados, al tiempo que los huérfanos, son las grandes víctimas de esta sociedad que se solaza con mentiras y con apariencias publicitarias de autoengaño.
Miles de muertes y de desaparecidos y los millones de desplazados y exiliados son más, mucho más que los cientos de secuestrados, siendo como es el secuestro una estupidez mayor cométalo la guerrilla, las Fuerzas Militares, la delincuencia común o los propios familiares o amigos. Pero claro: la marcha del 20 de julio sólo tiene en los organizadores y participantes a un victimario: la guerrilla. Y ¿los demás?
Nunca he visto una marcha promovida desde los medios de comunicación y liderada por los políticos de turno donde los miles -¡miles!- de niños y niñas prostituidas y explotadas se defiendan de esa bellaquería, la más bellaca de todas. Nunca lo veré: porque la sociedad, ésta, la muy burguesa que nos ocupa, no se interesa por la libertad. Su interés es la apariencia, la mentira y la siempre bien recordada defensa irrestricta y a como dé lugar del poder oficial. Por eso, porque la libertad es sólo un discurso de dominio, un discurso político de legitimación del orden y de sus privilegios y no de sus miserias, por eso no voy a la marcha en cuestión.
Estoy plenamente de acuerdo con Álvaro Mutis: “Hay que…eso nunca”. Me alegra saber que él no va a estar marchando, como yo tampoco.
Desplazamiento forzado en Colombia
CONSECUENCIAS DE LA HIPOCRITA ERA ANTINARCOTICOS
PUEBLO IMBECILIZADO
Por: Libardo García Gallego http://joligaga.blogspot.com
Por respeto a las personas el Maestro Carlos Gaviria Díaz se refiere con el eufemístico adjetivo “imbecilizado” a la mayoría de ese 85% ó más 90% de colombianos afectos incondicionales al gobierno de Alvaraco Urrifle Balas, a esos que no tienen “qué echarle a la olla”, de los estratos 1 y 2, pobretones, hambrientos, desocupados, mendigos, indigentes, analfabetas sociales, quienes son incapaces de comprender las causas de su miseria, bien por carencia de herramientas teóricas o porque la eficacia de la educación burguesa los tiene tan alienados que no alcanzan a vislumbrar un futuro en condiciones de justicia social, de igualdad y democracia, como lo está exigiendo desesperadamente el mundo actual. Otros menos cultos y más ordinarios decimos “pueblo de tarados, estúpidos, imbéciles, tontos, etc.”, aunque no por rebajar a las personas a la condición de brutalidad o animalidad sino para recordarles que la clase dominante, la de los ricos, la de la minoría plutocrática, la de los afortunados hijos de los “dueños” del país, le han impuesto a los de abajo, a los excluidos, a los esclavos modernos, su anticientífica interpretación del mundo físico y humano.
Y es que a quienes no han leído mas que la “Alegría de leer”, la “Coquito”, la “Cartilla Charry”, el “Catecismo del Padre Astete”, la “Santa Biblia”, etc., y han vivido bajo la única influencia de las opiniones pro burguesas, esparcidas profusamente por predicadores religiosos, periodistas de radio, prensa, televisión, revistas y altos funcionarios del gobierno, les resulta casi imposible mirar con otros ojos el espacio, el planeta y a su alrededor. ¿Qué puede esperarse de un pueblo que ignora las diversas maneras de interpretar la historia natural y social, de quienes ni siquiera han leído el Manifiesto Comunista?
La concepción de un mundo sometido a la ley de la competencia, como ”inexorable condición” para lograr el progreso social y personal, es lo que nos impide vernos como seres humanos convivientes, con igualdad de derechos y obligaciones. Algunos sostienen la imposibilidad de vivir en forma racional dizque porque existen muchos congéneres llenos de vicios: malignos, perezosos, envidiosos, vividores, incapaces, y que, en consecuencia, tenemos que vivir al estilo salvaje, tal cual lo explicara el naturalista Charles Darwin en su ley de la selección natural o de la supervivencia del más fuerte. De acuerdo con esta teoría la evolución natural está por encima de la racionalidad humana, como si ésta no fuese producto de aquélla. Visto así el ecosistema terrestre, lo lógico es que exista una cadena alimenticia humana donde las personas son simultáneamente depredadoras y depredadas, siendo las inferiores alimento de las superiores. De aquí parte la justificación de la existencia de unos países que viven a expensas de otros, de unas multinacionales que aplastan a las microempresas, de unos magnates o multimillonarios apoderados de los recursos con que muchísimos otros seres pudieran vivir dignamente. La ley del más fuerte es la que explica y justifica la existencia sin fin del sistema capitalista, donde unos pocos no sólo se engullen los recursos de los demás sino que imponen las normas de vida y las formas de pensar.
Lo anterior es lo que estamos padeciendo en Colombia con el beneplácito de los más débiles.
La oligarquía, encabezada por Alvaraco, terminó la tarea iniciada por el liberalismo, con César Gaviria al frente: la privatización de todas las empresas del Estado Colombiano; acabó de entregar a las multinacionales y a unos pocos nacionales lo que nos quedaba de patrimonio social; redujo a cero las conquistas laborales, conseguidas durante decenios mediante la lucha de los trabajadores; a los empresarios les amplió las facilidades de extracción de plusvalía a fin de que fuesen más competitivos en el mercado global. Todo esto lo ha logrado gracias a que ha convencido al populacho, a los esclavos modernos, de la posibilidad de alcanzar una vida mejor mediante la normatividad burguesa, tapándoles la boca con indignas migajas epulónicas y haciéndoles creer que los culpables de su pobreza son las guerrillas revolucionarias, las mismas que nacieron y perduran debido a la sempiterna ausencia de verdadera democracia y de justicia social. Y por si fuera poco, el gamonal impuso desde la cima estatal la falsa moral que justifica cualquier medio para obtener sus fines protervos: pago a los sapos, a los traidores, a los masacradotes.
El, depositario de la verdad, quiere perpetuarse en la Presidencia para consolidar el proyecto hegemónico de la burguesía colombiana, inspirado por y construido en compañía de la más intransigente, mezquina y ultra reaccionaria burguesía internacional, en especial la de Estados Unidos, a cuya cabeza está el invasor y sanguinario Bush. Ese perverso proyecto que eliminará a los pobres pero no las causas de la pobreza, pretende, además, convertir a Colombia en colonia de Norteamérica, al estilo Puerto Rico pero más Pobre.
Seguiremos interpretando este mundo con los ojos del humanismo científico.
alguna de las acciones del gobierno Uribista
Un crimen cultural
La política agraria del ministro Arias consiste en que Colombia no
produzca alimentos, sino que los importe.
Por Antonio Caballero
Fecha: 07/26/2008 -1369
El ministro Andrés Felipe Arias parece empeñado en destruir el sector
a su cargo, que es el agro colombiano. Lo de Carimagua fue un ejemplo
elocuente: se empeñó en no entregar las tierras a los desplazados del
campo, como lo disponía la ley, dándoselas en cambio a unos
agroempresarios amigos con respaldo financiero. Cuando se alzó el
escándalo, se las pasó a la semiprivatizada Ecopetrol para que, con
mano de obra de desplazados, produzca agrocombustibles. Los cuales,
según Arias, se exportarán, y generarán las divisas necesarias para
importar los alimentos que ya no se producen aquí.
Para el ministro, en el campo colombiano sobra gente, y falta gran
capital para la agroindustria. Así lo acaba de reiterar con un par de
decretos de índole, según él, sanitaria, que prohíben la venta de
leche cruda, los mataderos municipales y los trapiches paneleros.
Varios cientos de miles de pequeños productores de panela, de
matarifes y carniceros en los pueblos, de ganaderos dueños de hatos
lecheros no tecnificados, de fabricantes y vendedores de pandeyucas y
de quesillos en las carreteras, se quedarán de un tajo sin medios de
subsistencia. Con ello se dará paso a las grandes pasteurizadoras, a
los mataderos industriales y a los ingenios azucareros monopólicos. Y,
sobre todo, a la importación. ¿Qué pasará con esas nuevas legiones de
desempleados? Problema suyo. Irán a los semáforos. O a aumentar el pie
de fuerza del Ejército y la Policía, que en tales circunstancias irán
siendo más y más necesarios. Tal incremento del pie de fuerza se
pagará con las divisas generadas por… etcétera.
Ya el senador Jorge Enrique Robledo hizo trizas al ministro Arias en
un debate en el Senado, señalando las consecuencias catastróficas de
su política con tal contundencia que hasta las mayorías uribistas de
la Comisión Quinta (la de asuntos agropecuarios) pidieron el retiro de
los decretos, falazmente justificados en motivos de salubridad
pública. En un país en el que el 90 por ciento de las poblaciones
carece de agua potable no se pueden cumplir las normas sanitarias que
fijan los decretos del ministro, que, como observa Robledo, no se
ciñen a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud
(OMS) sino a las exigencias de la organización Mundial del Comercio,
que inspiran los compromisos con el TLC firmado con los Estados
unidos.
PUBLICIDAD
No voy a repetir aquí los argumentos sociales y económicos de Robledo.
Me voy a referir al aspecto de crimen cultural de la política del
ministro. Porque la cultura, para empezar, son las cosas de comer. El
hombre es lo que come.
No sé qué coma el ministro. A juzgar por su aspecto rosadito de bebé
para anuncios de pañales higiénicos se diría alimentado exclusivamente
con yogur merengado al perfume de frambuesa. Pero a lo mejor come
también, digamos, platos típicos de su tierra antioqueña: esos mismos
que acaba de condenar a muerte con sus decretazos contra los mataderos
de pueblo, los trapiches paneleros y los pequeños lecheros de crudo.
Ni los chorizos y las morcillas, ni el chicharrón, ni la pezuña se
pueden importar debidamente pasteurizados, homogenizados,
refrigerados, esterilizados, bien empacados en plástico o envasados en
lata, por muchas divisas procedentes de la exportación de
biocombustibles que se tengan (y aun suponiendo que tales divisas no
se inviertan más bien en condominios en Miami, como ha solido suceder
con otras agroindustrias de exportación). Y tampoco se pueden importar
el suero costeño ni las empanadas caucanas de pipián, ni el friche
guajiro, ni las melcochas y los alfandoques boyacenses, ni los quesos
campesinos de medio país, ni las brevas con arequipe de Bogotá, ni los
champús de lulo del Valle. Ni las hormigas culonas santandereanas: no
serán producidas en un trapiche de bueyes ni ordeñadas de una vaca
blanca orejinegra, pero se crían nada menos que en el cementerio de
Bucaramanga: así que hábleme usted de normas sanitarias y de higiene
impuestas por la OMC. Es toda la comida tradicional colombiana la que
Arias acaba de prohibir.
Todo eso será sustituido por alimentos de importación. Que a su vez ya
no serán distribuidos en las tradicionales plazas de mercado, donde
las cosas se venden crudas y sin fecha de vencimiento, sino en
supermercados de grandes superficies (cada cual con su sitio de
Internet destinado a llenar la plantilla única de salud del ministerio
de Protección social) de cadenas multinacionales.
En eso consiste la política agraria del ministro Arias: en que
Colombia no produzca alimentos, sino que los importe. Lo único que
quedará en el campo colombiano, además de la palma africana para
biocombustibles de los amigos del ministro, serán los cultivos de
coca; los únicos que han aumentado en productividad y en extensión
bajo este gobierno, y también los únicos que a pesar de que son
tratados únicamente con glifosfato, no encuentran barreras
fitosanitarias para la exportación.
La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA), junto a 150 organizaciones más, ha entregado hoy en el registro municipal del Ayuntamiento una carta pidiendo a la alcaldesa, Teófila Martínez (PP), que retire el Premio Cortes de Cádiz a las Libertades al presidente colombiano, Álvaro Uribe.
El presidente de la APDHA, Rafael Lara, ha explicado a los periodistas que la entrega del documento, en el que se incluyen cientos de firmas ciudadanas y un informe sobre la situación de los Derechos Humanos en Colombia y las “responsabilidades” del Gobierno en la violación de los mismos, forma parte de una acción “cívica” de protesta por un premio que creen “inmerecido” y “profundamente injusto”.
Según los firmantes del documento, unas 150 organizaciones no solo españolas “sino muchas colombianas”, se oponen a este galardón, que “denigra al propio premio” llamado ‘Cortes de Cádiz: A las libertades’, porque Uribe “es casi un dictador capaz de manipular al Parlamento para intentar perpetuarse en el poder”. Rafael Lara ha recordado que la “familia” del presidente colombiano “y buena parte de su partido político está encausado por corrupción y es un señor que ha permitido a los paramilitares y al propio Ejército matar a miles de personas”.
A juicio de los firmantes -entre los que se encuentran la Asamblea Internacional por la Paz de Colombia; la Plataforma Colombiana por los Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo; la Asociación para la Defensa de la Libertad Religiosa o Mujeres por La Paz de Madrid- el presidente colombiano “no es un buen ejemplo de democracia, libertades y derechos humanos en América Latina”.
Consideran igualmente que habría “miles” de personas merecedoras del premio en toda América Latina y la propia Colombia “luchadoras, honestas, éticas y a favor de la gente del pueblo”. El presidente de la APDHA ha deseado que el equipo de gobierno municipal sea “sensible” a esta petición y retire la concesión del premio a Uribe. De lo contrario, han advertido que continuarán llevando a cabo acciones cívicas “hasta el momento de dar el premio, haciendo la voz de la sociedad civil y protestando por este premio porque debería retirarse”.
El pasado 9 de enero el Ayuntamiento gaditano daba a conocer la concesión al presidente de Colombia, Álvaro Uribe, del I premio ‘A la libertad Cortes de Cádiz’, que concede el consistorio en el marco de los Premios Cortes de Cádiz, tras reconocer el jurado, por unanimidad, “su labor constante contra el terrorismo”. El jurado acordó ofrecer dicho Premio en 2009 al presidente de la República de Colombia “por sus esfuerzos en pro de la libertad y su abierta oposición a situaciones terroristas que la menosprecian, privando de su legítimo derecho a la misma a todas aquellas personas secuestradas por grupos, denominados terroristas, a las que han estado manteniendo prisioneras durante años privándolas de su libertad y de vivir con sus seres queridos”.
Calentando los motores de la Tercera Guerra Mundial
|
Calentando los motores de la Tercera Guerra Mundial La maquinaria militar de los Estados Unidos
by Michel Chossudovsky
|
|
|
|
|
|
Global Research, March 31, 2002 |
|
|
Covert Action, Rebelion.org – 2007-05-31 |
|
|
|
|
|
|
|
|
La guerra de Yugoslavia de 1999 que coincidió con la formación del GUUAM (una alianza entre Georgia, Ukrania, Uzbekistan, Azerbaijan y Moldavia) y con la ampliación de la OTAN hacia Europa del Este—marcó un importante punto de inflexión en las relaciones Este-Oeste. Alexander Arbatov, vicepresidente del Comité de Defensa de la Duma de Rusia, describió la guerra de Yugoslavia como « el peor, más agudo y más peligroso acontecimiento surgido desde las crisis soviético-estadounidenses de Berlín y de los misiles de Cuba ». Según Arbatov, « el START 11 está muerto, la cooperación con la OTAN está congelada, la cooperación en materia de defensa balística está descartada y la disposición de Moscú para colaborar en cuestiones de no proliferación ha alcanzado su punto más bajo ». Así mismo, el sentimiento antiestadounidense en Rusia es real, profundo y más generalizado que nunca, y el slogan que retrata la intervención de la OTAN (« Hoy es Serbia, mañana será Rusia ») se halla « profundamente enraizado en la conciencia de los rusos ». El estamento militar de Rusia expresó abiertamente su desconfianza con respecto a los EEUU: « el bombardeo de Yugoslavia podría resultar ser en un futuro cercano un simple ensayo para efectuar ataques similares contra Rusia ». LA ESCALADA ARMAMENTÍSTICA POSTERIOR A 1999Mientras tanto, en Washington se estaba produciendo una escalada armamentística en toda regla. El objetivo subyacente era alcanzar una posición de hegemonía militar a escala global: el gasto de defensa en el 2002 se incrementó en más de 320.000 millones de dólares, una cifra equivalente al PIB de la Federación Rusa (aproximadamente 325.000 millones de dólares). Un incremento aún mayor del gasto militar estadounidense se puso en marcha a raíz del bombardeo de Afganistán de octubre del 2002. Más de un tercio de los 65.000 millones de dólares destinados a nuevas armas en el presupuesto del 2003 está dirigido a la adquisición de armamento propio de la Guerra Fría. Varios miles de millones de dólares están destinados a sistemas de bombas de fragmentación que han recibido la condena de grupos pro derechos humanos de todo el mundo. Ninguna lógica puede explicar este nivel de gasto militar exceptuando el claro deseo por parte de los EEUU de convertirse en el Nuevo Imperio Mundial y de dominar el planeta económica y militarmente, incluyendo la militarización del espacio. En lo que constituye la mayor escalada armamentista emprendida desde la guerra de Vietnam, la administración Bush proyecta aumentar su gasto militar en 120.000 millones de dólares en un plazo de 5 años, « elevando el presupuesto militar del año 2007 a la espeluznante cifra de 451.000 millones de dólares ».
Esta cifra colosal de dinero destinado a la maquinaria militar estadounidense no incluye el enorme presupuesto de la CIA asignado desde fuentes tanto oficiales como reservadas para financiar sus operaciones encubiertas. Según Jane’s Defence Weekly, el presupuesto total de inteligencia del año fiscal 2003 se eleva a « unos 38.000 millones de dólares » (13% del PNB ruso). Esta cantidad no incluye los ingresos multimillonarios que fluyen a las arcas de empresas tapaderas y pantallas de la CIA procedentes del tráfico de estupefacientes.
Del presupuesto general de defensa, miles de millones de dólares han sido utilizados para « renovar el arsenal nuclear estadounidense ». Se ha desarrollado una nueva generación de « misiles de fragmentación » dotados de cabezas nucleares múltiples capaces de disparar desde una única plataforma de lanzamiento hasta 10 cabezas nucleares dirigidas a diez ciudades diferentes. Actualmente estos misiles apuntan a Rusia. En este contexto, Washington se ha aferrado a lo que la Administración estadounidense denomina política de « golpear primero », concebida en principio para ser aplicada a los llamados « Estados díscolos », pero que de hecho está dirigida en gran medida contra Rusia y China. Mientras tanto, los EEUU habían desarrollado una nueva generación de las llamadas « armas nucleares tácticas » o « mininukes » destinadas a ser empleadas en teatros de guerra convencional. Ya durante la administración Clinton el Pentágono reclamaba el uso de la bomba « nuclear » antibúnker B61-11, sugiriendo que puesto que se trataba de un arma « subterránea » no provocaba lluvia nuclear que pudiera afectar a la población civil. Funcionarios militares y líderes de los laboratorios nucleares estadounidenses están instando a los EEUU a desarrollar una nueva generación de armas nucleares de precisión y baja radiación que podrían ser utilizadas en conflictos convencionales contra Estados del Tercer Mundo.
En la guerra de Afganistán del 2002, la fuerza aérea de los EEUU empleó bombas antibúnker del tipo GBU-28 capaces de provocar enormes explosiones subterráneas. Según la historia oficial, los objetivos de estas bombas eran « cuevas y complejos de túneles » de las zonas montañosas del sur de Afganistán utilizadas como refugio por Osama ben Laden. Aunque las « Grandotas » por el Pentágono, las GBU (« guided bomb unit ») son bombas guiadas por láser que pesan 2.500 kilos y que están dotadas de cabezas mejoradas BLU-113 capaces de penetrar varios metros de hormigón armado. La BLU-113 es la cabeza « perforadora » convencional más poderosa jamás creada. Mientras que las « Grandotas » del Pentágono son clasificadas como « armas convencionales », las declaraciones oficiales se abstienen de mencionar que esas mismas « bombas antibúnker », lanzadas desde un B-52, un bombardero B-2 Stealth o un F-16, pueden ser equipadas también con un artilugio nuclear. La B61-11 es la « versión nuclear » de su equivalente « convencional », la BLU-113. La B61-11 « nuclear » está catalogada como una « bomba con alto poder de penetración en la tierra », capaz de « destruir los búnkeres subterráneos más sólidos y profundos, cosa que está fuera del alcance de las cabezas militares convencionales ». El secretario de Defensa Donald Rumsfeld declaró que aunque las bombas revienta-búnkeres de tipo « convencional » « ‘van a ser capaces de realizar su trabajo’, no descartaba llegar a utilizar eventualmente armas nucleares ».
El Pentágono argumenta reiteradamente que estas armas nucleares de « baja radiación » no afectan a la población civil, lo cual justificaría su uso como armas convencionales. Igualmente, la Administración estadounidense está sugiriendo que el uso de revienta-búnkeres nucleares puede estar justificado como parte de « la campaña contra el terrorismo internacional », puesto que la organización Al Qaeda de Osama ben Laden se halla supuestamente en posesión de material nuclear que podría emplear en contra nuestra. Se afirma que las armas nucleares tácticas estadounidenses son « seguras » en comparación con las de la organización Al Qaeda de Osama ben Laden. A este respecto, declaraciones de la Administración sugieren que un arma nuclear táctica revienta-búnker de baja radiación del tipo de la bomba B61-11 « limitaría los daños colaterales » y, por consiguiente, su utilización sería relativamente segura.
Estas nuevas consignas están siendo propaladas por los medios de comunicación estadounidenses a fin de concitar apoyo público a favor de la utilización de “armas nucleares tácticas”. Sin embargo, la evidencia científica en este terreno es inequívoca: el impacto sobre la población civil de la bomba de « baja radiación » B61-11 sería devastador, pues « dada la enorme cantidad de suciedad radiactiva que dispersaría la explosión, un arma de 5 kilotones generaría un área inmensa de lluvia radioactiva letal ». La escalada armamentística iniciada durante la Administración Clinton ha tomado nuevo impulso. Ha surgido una nueva “legitimidad”. Se aboga por incrementar el gasto militar aduciendo la necesidad de « defender la libertad » y derrotar al « eje del mal ». El coste de esta guerra es enorme. Hemos gastado más de 1.000 millones de dólares al mes más de 350 millones de dólares por día—y tenemos que estar preparados para operaciones futuras. Afganistán demostró que las costosísimas armas de precisión sirven para derrotar al enemigo y salvar vidas inocentes, de modo que las necesitamos en mayor número. Mi presupuesto incluye el mayor incremento en gasto de defensa de las dos últimas décadas, ya que aunque el precio de la libertad y la seguridad es alto, nunca lo será demasiado. Cueste lo que cueste la defensa de nuestro país, lo pagaremos. La Iniciativa de Defensa Estratégica (« Star Wars ») no incluye solamente el controvertido « Escudo Antimisiles » sino también una amplia gama de armas « ofensivas » guiadas por láser y con capacidad para golpear cualquier punto de la Tierra, sin mencionar instrumentos de guerra metereológica y climática desarrollados al amparo del Programa de Investigación Auroral de Alta Altitud (HAARP). Este programa tiene la capacidad de desestabilizar economías nacionales enteras por medio de la manipulación climática sin el conocimiento del enemigo a un costo mínimo y sin lanzar a la batalla a personal y equipo militar al modo como se haría en una guerra de tipo convencional. La planificación a largo plazo de sistemas armamentísticos avanzados y del control del espacio exterior aparece trazada en un documento del Comando Espacial publicado en 1998 y titulado « Visión para el 2020 ». El objetivo subyacente es « dominar la dimensión espacial de las operaciones militares para proteger los intereses e inversiones de los EEUU… La creciente sinergia entre la superioridad espacial y la superioridad en tierra, mar y aire conducirá a un Espectro de Dominio Total ». LAS ARMAS NUCLEARES DESPUÉS DEL 11-S. A raíz del 11-S la llamada « guerra contra el terrorismo » está siendo utilizada también por la Administración Bush para redefinir los presupuestos subyacentes a la utilización del armamento nuclear. El concepto de “disuasión nuclear” ha sido abandonado. Según John Isaacs, Presidente del Consejo para un Mundo Habitable: « Están tratando desesperadamente de encontrar nuevos usos para las armas nucleares… » El nuevo planteamiento se hizo evidente cuando Los Angeles Times publicó algunos extractos de la 2002 Nuclear Posture Review (NPR). El informe filtrado explica que las armas nucleares « podrían ser empleadas en tres tipos de situaciones: contra objetivos capaces de resistir un ataque nuclear, como represalia a ataques desarrollados mediante armas nucleares, biológicas o químicas… », o « …en el caso de una evolución imprevista de los acontecimientos militares ». En este terreno donde impera el top-secret siempre se ha dado una colisión entre los objetivos diplomáticos estadounidenses de reducir los arsenales nucleares y prevenir la proliferación de armas de destrucción masiva, por un lado, y el imperativo militar de prepararse para lo impensable, por el otro. Sin embargo, el plan de la Administración Bush supone la inversión de una tendencia de casi dos décadas consistente en relegar las armas nucleares a la categoría de armas a utilizar solamente como último recurso. Igualmente, la Administración Bush redefine las necesidades nucleares en los apresurados términos post 11-S. Al tiempo que identifica a una serie de supuestos « Estados díscolos », la no tan secreta agenda de la Administración Bush consiste en desplegar y utilizar armas nucleares contra Rusia y China en el contexto de la carrera expansionista estadounidense hacia el Asia Central, el Oriente Medio y el Extremo Oriente. El informe declara que el Pentágono debería estar preparado para utilizar armas nucleares en el conflicto árabe-israelí, en una guerra entre China y Taiwán, o en caso de ataque de Corea del Norte contra su vecino del sur. Las armas nucleares podrían ser también necesarias en caso de ataque de Irak contra Israel o cualquier otro país vecino. El informe indica que Rusia ha dejado de ser considerada oficialmente como « enemigo ». Sin embargo, admite que el enorme arsenal ruso, que incluye cerca de 6.000 cabezas militares desplegadas y probablemente 10.000 armas nucleares más pequeñas listas para ser utilizadas en « teatros » reducidos, sigue siendo un motivo de preocupación. Los funcionarios del Pentágono han declarado públicamente que estaban estudiando la necesidad de desarrollar armas nucleares para teatros reducidos, diseñadas para ser utilizadas en el campo de batalla contra objetivos específicos, pero que no se habían comprometido a avanzar en esa línea. El ímpetu de la NPR, presentada ante el Congreso estadounidense a principios del 2002, ha recibido el respaldo del Partido Republicano: « Analistas conservadores insistieron en que el Pentágono debe prepararse para toda suerte de contingencias, particularmente ahora, cuando docenas de países y algunas organizaciones terroristas están implicadas en programas secretos de desarrollo de armas nucleares… Argumentaron que las armas más pequeñas desempeñan un importante papel disuasivo dado que muchos agresores pueden no creer que las fuerzas estadounidenses estén dispuestas a utilizar armas de muchos kilotones que devastarían territorios adyacentes y poblaciones amigas. » « Necesitamos disponer de una fuerza disuasoria creíble contra regímenes implicados en el terrorismo internacional y el desarrollo de armas de destrucción masiva », declaró Jack Spencer, un analista de Defensa en la conservadora fundación Heritage en Washington. Afirmó que los contenidos del informe no le produjeron ninguna sorpresa y que éste representaba « la forma correcta de desarrollar una postura nuclear en un mundo salido de la Guerra Fría ». RODEANDO A CHINA A partir de la guerra de Yugoslavia de 1999, la administración Clinton aumentó su apoyo militar a Taiwán contra China, provocando una considerable escalada armamentística en el estrecho de Taiwán. Anteriormente, la fuerza aérea de Taiwán había sido equipada con algunos cazas 150 F16A fabricados por la Lockheed Martin. A este respecto, la Administración Clinton había argumentado que la ayuda militar a Taiwán era necesaria para mantener « un equilibrio militar con la República Popular China » como parte de la política estadounidense denominada de « paz mediante disuasión ». Destructores Aegis de fabricación estadounidense equipados con misiles tierra- aire de última tecnología, misiles mar-mar y misiles de crucero Tomahawk fueron entregados a Taiwán para reforzar su capacidad naval en el estrecho de Taiwán. Pekín respondió a esta escalada armamentística recibiendo en el año 2000 su primer destructor de misiles guiado de fabricación soviética, el Hangzhou, equipado con misiles antinavío SS-N-22 Sunburn, « capaces de penetrar las defensas tecnológicamente más avanzadas de un grupo de combate naval estadounidense o japonés ». Los presupuestos militares han cambiado radicalmente desde el 11 de Septiembre. La Administración Bush ha eliminado la doctrina de « paz mediante disuasión ». La escalada militar del estrecho de Taiwán posterior al 11-S es parte integral del plan global militar estadounidense basado en el despliegue militar « en múltiples frentes ». Apoyado por la Administración Bush, Taiwán « ha venido desarrollando una intensa investigación para desarrollar un misil balístico táctico capaz de alcanzar objetivos situados en la China continental… El propósito declarado de estos misiles es erosionar la capacidad ofensiva del Ejército Popular de Liberación (PLA), incluyendo su infraestructura tanto de misiles como otra (aeródromos, puertos, rampas de lanzamiento de misiles, etc) ». A su vez, la presencia militar estadounidense en Paquistán y Afganistán (así como en algunas otras antiguas repúblicas soviéticas) en la frontera con China, está siendo coordinada mediante un despliegue naval de Taiwán en el sur del Mar de China. China ha sido rodeada: la maquinaria bélica estadounidense está presente en el sur del Mar de China y en el Estrecho de Taiwán, en la península de Corea y en el mar del Japón, así como en el corazón de Asia Central y en la frontera occidental de la región autónoma china de Xingiang-Uigur. Bases militares estadounidenses supuestamente « temporales » han sido instaladas en Uzbekistán (país miembro del pacto GUUAM con la OTAN), en Tadjikistán y en la República de Kirguizia, donde aeródromos e instalaciones militares han sido puestos a disposición de la Fuerza Aérea de los EEUU. La NPR 2002 proclama la disposición de la Administración Bush para utilizar armas nucleares contra China si llegara a producirse un enfrentamiento en el estrecho de Taiwán. China, debido a su arsenal nuclear y a sus « objetivos estratégicos en desarrollo » aparece catalogada como « un país susceptible de implicarse en una contingencia inmediata o potencial ». Concretamente, la NPR contempla una hipotética confrontación acerca del status de Taiwán como uno de los escenarios que podrían llevar a Washington a utilizar armas nucleares.
EL EJE ANGLO-ESTADOUNIDENSE La guerra de Yugoslavia de 1999 contribuyó a reforzar lazos estratégicos, militares y de inteligencia entre Washington y Londres. Después de la guerra de Yugoslavia el Secretario de Defensa estadounidense William Cohen y su homólogo británico Geoff Hoon firmaron una « Declaración de Principios sobre Equipos de Defensa y Cooperación Industrial », destinada a « mejorar la colaboración para la obtención armas y la protección de secretos tecnológicos », así como para « facilitar el camino a nuevas empresas militares conjuntas y a posibles fusiones de industrias armamentísticas ». El objetivo de Washington era impulsar la formación de un « puente transatlántico que permita al Departamento de Defensa estadounidense llevar su política de globalización hasta Europa… Nuestro objetivo es mejorar la operatividad mutua y la eficacia en el desarrollo de campañas de guerra por medio del estrechamiento de los vínculos industriales entre empresas estadounidenses y de países aliados ». Según un funcionario del Pentágono, el acuerdo fue firmado poco después de la creación de la British Aeroespace Systems (BAES), resultado de la fusión de Bae con GEC Marconi. British Aerospace (Bae) estaba ya firmemente vinculada a Lockheed Martín y Boeing, las dos principales empresas contratistas de proyectos de defensa. En palabras del Secretario de Defensa del presidente Clinton, William Cohen, el acuerdo « facilitará la interacción entre nuestras respectivas industrias [británicas y estadounidenses], nos permitirá disponer de una perspectiva armonizada a la hora de compartir tecnología y trabajar conjuntamente en acuerdos de copartenariado así como, potencialmente, de fusión de empresas ». La BAES se hallaba a la sazón firmemente vinculada a Lockheed Martín y Boeing, los dos principales contratistas estadounidenses de proyectos de defensa. La agenda oculta detrás del « puente transatlántico » anglo-estadounidense es conseguir desplazar los conglomerados francoalemanes y asegurar la hegemonía del conglomerado militar-industrial estadounidense (en alianza con los principales contratistas británicos de defensa). Por otro lado, esta integración en el área de producción de defensa ha coincidido también con una creciente cooperación entre la CIA y el MI5 británico en el ámbito de la inteligencia y de las operaciones encubiertas, por no mencionar el terreno de las operaciones conjuntas entre las fuerzas especiales británicas y estadounidenses. El complejo militar-industrial británico se ha ido integrando progresivamente en el de los EEUU. A su vez, han estallado divergencias entre Washington y Bonn. La integración franco-alemana en materia de producción aeroespacial y de defensa está dirigida en última instancia contra la hegemonía estadounidense del mercado armamentístico. Esta hegemonía descansa sobre la asociación entre los Cinco Grandes Americanos y la industria de defensa británica bajo las cláusulas del acuerdo del puente transatlántico. Desde principios de 1990, el gobierno de Bonn ha impulsado la consolidación del complejo militar-industrial germano dominado por Daimler, Siemens y Krupp. Varias importantes fusiones de empresas de la industria de defensa alemana han tenido lugar como respuesta a las megafusiones entre los fabricantes de productos aeroespaciales y armamentísticos estadounidenses. Ya en 1996, Paris y Bonn establecieron una agencia conjunta de armamento con el mandato de « gestionar programas comunes [y] conceder contratos en nombre de ambos Gobiernos ». Los dos países habían declarado que « no deseaban que Gran Bretaña se integrara en la agencia ». Por otro lado, Francia y Alemania controlan ahora la AirBush Industrie, competidora directa de la Boeing estadounidense (la BAES británica posee el 20% restante). Los alemanes colaboran también en el programa de puesta en órbita de satélites espaciales Ariane, que tiene a la Deutsche Aerospace (DASA) como accionista principal. A fines de 1999, en respuesta a la « alianza » de British Aerospace y Lockheed Martín, la empresa francesa AerospaceMatra se fusionó con la DASA de Daimler, alumbrando así el mayor conglomerado de defensa europeo. Al año siguiente se creó la European Aeronautic Defence and Space Co. (EADS), integrada por DASA, MATRA y la española Construcciones Aeronáuticas SA. La EADS y sus rivales anglo-estadounidenses compiten por el suministro de armamento a los nuevos socios de la OTAN de Europa del Este. El tercer mayor contratista de defensa europeo es Thomson, que en los últimos años viene desarrollando varios proyectos conjuntamente con el fabricante de armas estadounidense Raytheon. La EADS coopera todavía con la BAES en la producción de misiles y tiene negocios con los « Cinco Grandes » estadounidenses, incluyendo a la Northrop Grumman. Sin embargo, la industria occidental de defensa y de construcción aeroespacial tiende a escindirse en dos grupos distintos: en primer lugar la EADS, dominada por Francia y Alemania, y en segundo lugar los « Seis Grandes » anglo-estadounidenses (Lockheed Martin, Raytheon, General Dynamics, Boeing, Northrop Grumman y BAES). Integrada en el programa de suministro del Departamento de Defensa estadounidense bajo las cláusulas del convenio del puente atlántico, la BAES fue durante el año 2001 el quinto mayor contratista de defensa del Pentágono. Bajo el « puente transatlántico » anglo-estadounidense, la BAES opera libremente en el mercado estadounidense a través de su filial BAE Systems North. La alianza germano-gala en el terreno de la producción militar bajo las cláusulas de la EADS abre a Alemania (que oficialmente carece de armamento nuclear) las puertas para su integración en el programa francés de armamento nuclear. A este respecto, la EADS produce ya una amplia gama de misiles balísticos, entre ellos el misil balístico ICBMs disparado desde submarinos y dotado con cabeza nuclear del tipo M51. EURO VERSUS DÓLAR El sistema monetario común europeo ejerce una influencia directa sobre todas estas divisiones estratégicas y políticas. La decisión de Londres de no adoptar la moneda común europea es coherente con la política de integración de los intereses financieros y bancarios británicos con los de Wall Street, por no mencionar la alianza anglo-estadounidense en el sector de la industria petrolífera (por ejemplo, el caso BO- Amoco) y en la producción armamentística (los « Cinco Grandes » más BAES). La frágil relación entre la libra esterlina y el dólar estadounidense constituye una parte integral del nuevo eje anglo-estadounidense. Lo que está en juego es la rivalidad entre dos monedas globales concurrentes: el euro y el dólar, hallándose la libra esterlina desgarrada entre los sistemas monetarios de predominio europeo y estadounidense. Dos sistemas financieros y monetarios rivales compiten a escala mundial por el control de la emisión de moneda y del crédito. Las implicaciones geopolíticas y estratégicas de ello son vastas, pues se hallan marcadas también por divisiones en el seno de la industria de defensa occidental y de la industria petrolífera. Tanto en Europa como en EEUU la política monetaria, aunque formalmente situada bajo jurisdicción estatal, se halla ampliamente controlada por el sector de la banca privada. El Banco Central Europeo con base en Frankfurt se halla oficialmente bajo la jurisdicción de la Unión Europea, pero en la práctica está supervisado por un puñado de bancos privados europeos, incluyendo a los mayores bancos y conglomerados empresariales alemanes. El Federal Reserve Board estadounidense se halla formalmente bajo supervisión estatal y está marcado por una relación estrecha con el Tesoro estadounidense. A diferencia del Banco Central Europeo, los 12 Bancos de la Reserva federal (siendo el más importante de ellos el Banco de la Reserva Federal de Nueva York) se hallan controlados por sus accionistas, que son instituciones bancarias privadas. En otras palabras, el « Fed », tal como se lo conoce en los EEUU, que es responsable de la política monetaria y, por ende, de la emisión de moneda para el país, se halla controlado actualmente por intereses privados de Wall Street. En Europa del Este, en la antigua Unión Soviética, en los Balcanes y en Asia Central el dólar y el euro compiten entre sí. El control sobre los sistemas monetarios nacionales constituye en última instancia el instrumento decisivo para colonizar países. Mientras que el dólar es hegemónico a lo largo del hemisferio occidental, el euro y el dólar chocan en la antigua Unión Soviética, en Asia Central, en el África subsahariana y en el Oriente Medio. En los Balcanes y en los Estados Bálticos, los bancos centrales operan mayoritariamente como « marcadores de divisas » que emplean de forma invariable el euro como moneda alternativa. Esto significa que los intereses financieros germanos y europeos controlan la emisión de moneda y el crédito. Es decir, la vinculación de la moneda nacional al euro y no al dólar significa que tanto la moneda como el sistema monetario se encuentran en manos de los intereses bancarios germano-europeos. De forma más general, el euro domina la zona de influencia alemana: Europa del Este, los Estados Bálticos y los Balcanes, mientras que el dólar tiende a dominar en el Cáucaso y en Asia Central. En los países del GUUAM (que se hallan vinculados a Washington por medio de acuerdos de cooperación), el dólar tiende a eclipsar al euro (salvo en Ucrania). La « dolarización » de las monedas nacionales es parte integral de la Estrategia de la Ruta de la Seda (SDR) estadounidense. Esta estrategia consiste en desestabilizar primero y sustituir después las monedas nacionales por el billete estadounidense en un área que va desde el Mediterráneo hasta la frontera occidental de China. El objetivo subyacente es extender el dominio del Sistema de la Reserva Federal—es decir, de Wall Street—a lo largo y ancho de un vasto territorio. Lo que estamos presenciando es en realidad una carrera inter-imperial por el control de las monedas nacionales y del crédito. Se trata de batallas por la conquista económica que son a su vez apoyadas por la militarización del corredor euroasiático. Aunque los intereses bancarios germano-estadounidenses chocan entre sí por el control de las economías nacionales y de los sistemas monetarios, parece que se han puesto de acuerdo para « repartirse los despojos », es decir, para establecer sus respectivas « áreas de influencia ». En lo que parece un remedo de las políticas de « partición » de fines del siglos XIX, los EEUU y Alemania se han puesto de acuerdo para repartirse los Balcanes: Alemania ha ganado control sobre las monedas nacionales en Croacia, Bosnia y Kosovo, donde el euro es moneda de curso legal, y a cambio los EEUU han establecido una presencia militar permanente en le región (base militar de Bondsteel, en Kosovo). La fisura entre los productores de armamento anglo-estadounidenses y franco- alemanes incluyendo las fisuras existentes dentro de la alianza militar occidental–, parece haber favorecido una creciente cooperación militar entre Rusia, Francia y Alemania. Rusia también suscribió un « acuerdo militar de cooperación de larga duración » con India a finales de 1998, el cual fue seguido unos meses más tarde por un acuerdo defensivo entre India y Francia. Este acuerdo franco-indio tiene unos efectos directos sobre las relaciones indo- paquistaníes. Igualmente, afecta a los intereses estratégicos estadounidenses en Asia Central y del Sur. Mientras que Washington se ha dedicado a bombear ayuda militar a Paquistán, la India está recibiendo la ayuda de Francia y Rusia. Francia y los EEUU se hallan situados de forma visible en bandos opuestos en el actual conflicto indo- paquistaní. Con Paquistán y la India situados al borde de la guerra después del 11-S, la Fuerza Aérea estadounidense había tomado virtualmente control del espacio aéreo paquistaní así como de varias de sus instalaciones militares. Mientras tanto, apenas unas pocas semanas después de comenzar la campaña de bombardeo de Afganistán del 2001, Francia y la India llevaron a cabo ejercicios militares conjuntos en el Mar de Arabia. Igualmente, inmediatamente después del 11-S la India recibió enormes cantidades de armamento ruso al amparo del acuerdo de cooperación militar indo-ruso. LA NUEVA DOCTRINA DE SEGURIDAD DE MOSCÚ La política exterior estadounidense posterior a la era soviética ha clasificado al Asia Central y al Cáucaso como « área estratégica ». Sin embargo, esta política no consiste ya en contener la « expansión del comunismo », sino mas bien en impedir que Rusia y China adquieran capacidad para competir con los EEUU. En este sentido, los EEUU han aumentado su presencia militar a lo largo de todo el paralelo 40, desde Bosnia y Kosovo hasta las antiguas repúblicas soviéticas de Georgia, Azerbaiján, Turkmenistán y Uzbekistán, todas las cuales han suscrito con Washington acuerdos militares bilaterales. La guerra de Yugoslavia de 1999 y el posterior estallido de la guerra de Chechenia en septiembre de 1999 marcaron un momento decisivo en las relaciones ruso- estadounidenses. Significaron también un acercamiento entre Moscú y Pekín y la firma de varios acuerdos de cooperación militar. El apoyo encubierto estadounidense a los dos principales grupos rebeldes chechenos (por medio del ISI paquistaní) era conocido por el Gobierno y los militares rusos. No obstante, nunca antes había sido hecho público ni debatido a nivel diplomático. En noviembre de 1999, el ministro ruso de defensa Igor Sergueyev acusó formalmente a Washington de apoyar a los rebeldes chechenos. Después de una reunión celebrada a puerta cerrada con el alto comando militar ruso, Sergueyev declaró que « …los intereses nacionales de los EEUU requieren que el conflicto militar en el Cáucaso [Chechenia] sea una hoguera alimentada por la acción de fuerzas externas », al tiempo que añadía que « la política de Occidente constituye un reto planteado a Rusia con el propósito último de debilitar su posición internacional y excluirla de áreas geoestratégicas ». Tras la estela de la guerra de Chechenia de 1999 una nueva « doctrina de Seguridad Nacional » fue formulada y transformada en ley por el Presidente en activo Vladimir Putin a principios del 2000. Ese momento significó un viraje crítico en las relaciones Este-Oeste, aunque los medios de comunicación internacionales apenas se hicieran eco de él. El documento reafirmaba la construcción de un Estado ruso fuerte, el consiguiente robustecimiento de las fuerzas armadas, así como la reintroducción de controles estatales sobre el capital extranjero. El documento detallaba de forma precisa lo que se describían como « amenazas fundamentales » para la seguridad nacional y soberanía rusas. Más concretamente, hacía referencia « al reforzamiento de bloques y alianzas político-militares [en referencia al GUUAM] », así como a la « expansión de la OTAN hacia el Este », al tiempo que subrayaba « el posible establecimiento de bases militares extranjeras y de grandes contingentes militares en las proximidades inmediatas de las fronteras de Rusia ». El documento confirma que « el terrorismo internacional está librando una campaña abierta para desestabilizar a Rusia ». Aún sin hacer mención explícita de las actividades encubiertas de la CIA en apoyo de grupos terroristas armados tales como los rebeldes chechenos, el documento aboga por la adopción de « medidas adecuadas para evitar e interceptar actividades subversivas y de inteligencia desarrolladas por Estados extranjeros en contra de la Federación Rusa ». La piedra angular de la política exterior estadounidense ha sido impulsar, bajo la apariencia de « tareas de pacificación » y de la llamada « resolución de conflictos », la formación de pequeños Estados pro-estadounidenses situados estratégicamente en el centro de la cuenca del mar Caspio, receptáculo de ingentes reservas de petróleo y gas. « Los EEUU deben jugar un papel cada vez más activo en tareas de resolución de conflictos en la región. Las fronteras de las repúblicas soviéticas habían sido trazadas deliberadamente con el propósito de impedir la secesión de las diferentes comunidades nacionales que coexistían en la URSS y no con un ojo puesto en su independencia… Ni Europa ni nuestros aliados en el Asia del Este pueden defender nuestros [de los EEUU] intereses mutuos en estas regiones. Si nosotros [los EEUU] no conseguimos tomar la delantera para prevenir el tipo de conflictos y crisis que se ciernen allá, ello acabará exacerbando nuestras relaciones con Europa y posiblemente con el Noreste de Asia y desencadenará los peores acontecimientos políticos en Rusia. Este vínculo o interconexión confiere al Transcáucaso y al Asia Central una importancia estratégica para los EEUU y sus aliados que pasamos por alto con un enorme riesgo para nosotros. En otras palabras, los frutos acumulados con el fin de la Guerra Fría distan mucho de haber sido cosechados completamente. Ignorar el Transcáucaso y el Asia Central significa que una enorme porción de esa cosecha nunca será recogida ». Simultáneamente a la articulación de la doctrina de Moscú de la Seguridad Nacional, el Estado ruso planeaba retomar el control económico y financiero de áreas clave del complejo militar-industrial de Rusia. Por ejemplo, la formación de « una única corporación de diseñadores y manufacturadores de todos los complejos antiaéreos » fue planteada en colaboración con los contratitas de defensa de Rusia. Esta propuesta para la « recentralización » de la industria rusa de defensa como respuesta a consideraciones de seguridad nacional, fue motivada también por la fusión de grandes competidores occidentales del ramo de la producción militar. También se preveía el desarrollo de nuevas capacidades productivas y científicas sobre la base de aumentar el potencial militar ruso y su capacidad de competir con sus rivales occidentales en el mercado global del armamento. La Doctrina de la Seguridad Nacional también « simplifica los criterios en virtud de los cuales Rusia podría utilizar armas nucleares… eventualidad admisible en caso de amenaza para la existencia del país ». En respuesta a la iniciativa estadounidense de la « Guerra de las Estrellas », Moscú desarrolló el « Escudo ruso contra misiles y armas nucleares ». El gobierno ruso anunció en 1998 el desarrollo de una nueva generación de misiles balísticos intercontinentales conocidos como Topol-M (SS-27). Estos nuevos misiles de una sola cabeza nuclear (con base en la región de Saratov) se encuentran actualmente en estado de « plena disponibilidad de combate » contra cualquier « primer ataque preventivo » procedente de los EEUU, ataque que constituye a partir del 11-S la hipótesis principal para el caso de una eventual guerra nuclear. « El Topol M es ligero y móvil y está diseñado para ser disparado desde un vehículo. Su movilidad significa que está mejor protegido contra un ataque preventivo que los misiles alojados en silos ». Tras adoptar el Documento de Seguridad Nacional (NSD) en el 2000, el Kremlin confirmó que no excluiría la utilización de cabezas nucleares « para un primer golpe » en el caso de ser objeto de un ataque incluso con armas convencionales ». ¿CAMBIO DE ESTRATEGIA BAJO PUTIN? Desde el mismo comienzo de su mandato el presidente Vladimir Putin, siguiendo los pasos de su predecesor Boris Yeltsin, ha invertido la dirección de la Doctrina de Seguridad Nacional. Su implementación a nivel político también ha sido paralizada. Al presente la dirección de la política exterior de la Administración Putin es confusa y nada clara. Existen divisiones significativas tanto dentro del estamento político como del militar. En el frente diplomático, el nuevo presidente ha buscado un acercamiento con Washington y la alianza militar occidental en la llamada « guerra contra el terrorismo ». Sin embargo, sería prematuro concluir que las aperturas diplomáticas de Putin implican el abandono definitivo de la Doctrina de Seguridad Nacional de Rusia del 2000. A partir del 11-S se ha producido un giro significativo en la política exterior rusa. La Administración Putin, actuando en contra de la Duma rusa, ha aceptado el proceso de « ampliación de la OTAN » a los Estados Bálticos (Estonia, Letonia y Lituania), dando por buena por consiguiente la instalación de bases militares de la OTAN en la frontera occidental de Rusia. Mientras tanto, el acuerdo de cooperación militar que Moscú suscribió con Pekín tras la guerra de Yugoslavia de 1999 se halla congelado en la práctica. Obviamente, China observa con profunda preocupación el alineamiento ruso con esas posiciones. China está también preocupada por la presencia de la Fuerza Aérea de los EEUU en las proximidades de sus fronteras en Uzbekistán, Tadjikistán y la República de Kirguizia… Todo lo que Putin ganó gracias a la mejora espectacular de las relaciones de Rusia con China, India, Vietnam, Cuba y algunos otros países se esfumó de la noche a la mañana. Lo que ha emergido a la superficie es un primitivo discurso gorbacheviano sobre « valores humanos comunes », es decir, la subordinación de los intereses de Rusia a los de Occidente.
Irónicamente, el presidente ruso apoyaba la « guerra contra el terrorismo » de los EEUU, dirigida en última instancia contra Moscú. La agenda secreta de Washington consiste en desmantelar los intereses estratégicos y económicos rusos en el corredor euroasiático, clausurar u ocupar sus instalaciones militares y transformar de paso la antiguas repúblicas soviéticas (y, eventualmente, a la Federación Rusa) en protectorados estadounidenses.
.
|
|
