DESNUDANDO LA ERA ANTINARCOTICOS

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“el asunto SIDA”

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Veamos que dicen los principales “Disidentes” sobre “el asunto SIDA”

La tesis de Peter Deusberg

Deusberg es un virólogo de reputación mundial y, junto al premio Nobel Kary Mullis, el más importante crítico de la hipótesis oficial acerca del origen del SIDA.
La tesis esencial de la teoría de Duesberg es que el llamado VIH existe, si bien es inofensivo y en ningún caso causante del SIDA. Según Duesberg, la etiqueta “SIDA” engloba diversas situaciones de salud no necesariamente relacionadas, como los efectos tóxicos del consumo de drogas (principalmente poppers) y de los propios medicamentos antirretrovirales, enfermedades causadas por la desnutrición (en el caso de África) y otras dolencias existentes ya antes del surgimiento del “fenómeno Sida”. Apoya sus tesis en múltiples factores, que incluyen la, según él, hasta la fecha inexistente prueba de la relación causal entre la presencia en sangre del VIH y el desarrollo del SIDA (los test del Sida detectan anticuerpos, no el virus en sí, lo que suele considerarse prueba de salud, no de enfermedad), y también el transcurso de la enfermedad, impropio de infecciones virales.

La tesis oficial sostiene que el llamado VIH es la causa de una serie de enfermedades englobadas en la categoría “Sida”, pero Kary Mullis, premio Nobel de Química, indica en el libro de Duesberg que no existe documentación científica que demuestre esta supuesta relación de causalidad.

Duesberg ha realizado además un trabajo de investigación en las razones que pueden haber llevado a la situación actual, comparando este caso con otras enfermedades en las que existía un consenso absoluto en su causa, que más tarde se descubrió falsa, como en los casos del escorbuto, la pelagra y la “enfermedad Smon”. En su opinión, determinados sectores científicos e instituciones públicas buscaban, ya antes del Sida, poder señalar a algún virus como causante de ciertos casos de cáncer. Estos intereses explicarían que bastaran unos pocos casos para lanzar mediáticamente la idea de una nueva enfermedad de tipo vírico.

Duesberg ha manifestado las razones de su desacuerdo con la hipótesis oficial de que el sida está causado por el VIH en revistas tales como Cancer Research, Lancet, Proceedings of the National Academy of Sciences, Science, Nature, Journal of AIDS, AIDS Forschung, Biomedicine and Pharmacotherapeutics, New England Journal of Medicine y Research in Immunology, si bien ha denunciado dificultades para publicar como consecuencia de su ruptura con el consenso del establishment científico en este área.

En el año 2000 fue invitado por el presidente de la República Sudafricana Thabo Mbeki a un congreso de expertos para la investigación de las causas del SIDA. La respuesta internacional del establishment fue cerrar filas en torno a las hipótesis convencionales, rechazando una investigación independiente y un debate público sobre este tema. Los partidiarios de la versión oficial afirman que Sudáfrica ha sufrido una de las mayores crisis humanitarias en África por VIH y gran parte de la comunidad científica y médica lo atribuyen a su política respecto al SIDA, influenciada por las tesis disidentes y por sectores populares de este país. En cambio muchos de los “disidentes del Sida” afirman que estas siglas son usadas como cortina de humo para ocultar la situación real de África, sometida a nivel económico por las actuales reglas del comercio internacional y con niveles elevados de pobreza, desnutrición, mortalidad infantil y enfermedades evitables.

Lo que dice el Dr. Roberto Giraldo

R- Me especialicé en medicina interna orientada a enfermedades infecciosas. Y me dedique a estudiar grupos de inmunodeprimidos. Empecé con malnutridos, con población africana y los núcleos de pobreza, también con inmunodeprimidos por quimioterapia, y luego me puse a estudiar grupos sociales, como el del los homosexuales, porqué a este grupo les daban más infecciones. Si los homosexuales adquirían parásitos era porque tenían el sistema inmunológico deprimido. Pedí información del estilo de vida homosexual y lo que vi a primera vista es que no hay sistema inmune que pudiera tolerar estas prácticas de baños sauna, de sexo público. Pero no solo la comunidad homosexual, sino también la comunidad heterosexual que estaba dedicada a la prácticas sadomasoquistas con toda clase de afrodisiacos. Ese es el origen de como comienzo yo en esto hace 25 años.

P- ¿De qué manera influye esto en el supuesto VIH?

R- Lo primero que hay que entender es que ningún microbio causa una enfermedad por sí sólo. Siempre hay ciertos factores en el cuerpo que permiten que el microbio cause la enfermedad, como por ejemplo ocurre con la tuberculosis. El agente tuberculoso está en el aire, toda la gente lo respira, pero solamente los débiles desarrollan la infección. En este sentido, cuando en abril de 1983 Robert Gallo anuncia que la causa de el Sida es un virus, el VIH, desde ese mismo momento pienso que es una estupidez, que están locos. Además porque los que estábamos trabajando en inmunología clínica y enfermedades infecciosas, sabíamos que los laboratorios de todo el mundo andaban buscando microbios. No sólo del cáncer, sino también de la artritis, de la esclerosis múltiple, de la esquizofrenia… Por mi parte en 1985 comencé a explicar en Colombia que esto era una enfermedad tóxica.

P- ¿Y cuál fue la reacción?

R- Al principio los colegas me invitaban a reuniones y no me creían, aunque les parecía interesante. Los colegas me decían, “si esto es cierto, ¿quien más lo dice?” Yo no sabía de nadie más pero tenía que haber más gente diciendo la misma cosa porque esto no era una estupidez. Era lógico y obvio. En el 87 trabajaba en hospital con enfermos de Sida en la forma en que yo creía que se debían de tratar. En ese momento era la histeria inicial. Había que ponerse guantes, máscara, y los enfermos de Sida estaban aislados. Yo comencé a poner en práctica lo que yo venia estudiando desde hacía más de 15 años: prohibí el uso de guantes o máscaras; no dejaba que los enfermos quedasen aislados; no dejaba que les marcaran con el nombre de Sida y en las órdenes médicas ponía el tipo de música que escuchar. En las órdenes médicas ponía, por ejemplo, “darle helado de vainilla tres veces al día”, porque yo venia estudiando la vainilla desde hacia 10 años y sabia que la vainilla era un estimulante del sistema inmune. Y con este tipo de medidas los enfermos comenzaron a mejorarse.

P- ¿Y cuando decide venir a los Estados Unidos?

R- El problema es que yo entré en confrontación con el cuerpo médico colombiano y decidieron hospitalizarme en una institución mental. Mi familia se enteró y me escapé dos días antes de que me internasen. Fue en marzo de 1988. Es que no era para menos. Si ahora a los disidentes se nos llama lunáticos imagínate hace trece años, en Colombia, y yo solo. Cuando me vine a Miami ocurre una cosa muy triste porque durante un período corto de tiempo pienso que puedo estar loco. Entonces en un principio pensé que a mi se me olvidó todo, de manera que comencé a estudiar epidemiología, virología, biología molecular, bioquímica. Cada una de las cosas para ver si es que a mi se me olvidó todo. Pero mientras más estudiaba más me convencía de que eran todos los demás los que estaban equivocados. Entonces llegué a pensar que de pronto que no era capaz de ver lo que todo el mundo veía, y me acordaba de la pregunta clave de mis amigos: ¿quién más dice lo mismo?. Pero luego sucedió que un amigo me llama a mi y me dice, “Roberto, hay un artículo en la revista Discovery de un tipo de California que se llama Peter Duesberg, le llaman el hereje del Sida. Es miembro de la Academia Nacional de Ciencias y dice cosas muy parecidas a las que usted dice. Le han dicho loco, y le tratan de hereje del sida.” Y yo creo que ese ha sido el día más feliz de mi vida. No estaba loco. Ese día yo descubrí que había otro más loco que yo. Ya me salvé. Después, la lista de disidentes se iría incrementando y hoy hay hasta premios Nobel.

P- Usted trabaja ahora haciendo pruebas de Western Blood y Elisa, que son usados para determinar la presencia del supuesto VIH. ¿Porqué los utiliza si al mismo tiempo piensa que el VIH no existe?

R- Te respondo lo mismo que les respondí a los directivos de la secretaria de salud del Estado de New York cuando hicieron una investigación minuciosa sobre mi vida y lo que hacía en el hospital. Yo dije que trabajo en un laboratorio de inmunología y ahí hacemos hepatitis y toda clase de serologías, y una de las cosas que se hacen es esta. Y además que yo no tengo ningún conflicto moral. De esto vivo y además yo he cumplido moralmente conmigo y con la sociedad al escribir los artículos que estoy escribiendo y explicarle a la gente que estas pruebas no sirven para diagnosticar infección de VIH. El asunto aquí es que yo creo que esas pruebas son muy importantes, y que una personas sea VIH positivo tiene un significado importante.

P- ¿En qué sentido?

R- Hay personas que reaccionan positivamente a las pruebas y hay personas que reaccionan negativamente. Eso debe de tener una explicación. Se sabe también como un hecho que la inmensa mayoría de las personas a las que les da Sida, o sea que se enferman, lo que se conoce como Sida, son VIH positivos. Pero además las personas de los grupos que con más frecuencia les da Sida son ciertos homosexuales, heroinómanos, drogadictos en general, prostitutas abusadoras de drogas, y personas de lugares en donde se acumulan grandes bolsas de pobreza, como en Africa o Asia. En New York, por ejemplo, la frecuencia más alta de VIH negativos están en el sur del Bronx o en el Harlem, que son las partes más pobres de la ciudad.

P- Pero la pobreza ha existido siempre…

R- El análisis de los bancos de sueros de los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos, los del Instituto Pasteur de Paris y los del Instituto Robert Koch, de Alemania, que tienen muestras de sangre de todo el siglo pasado, reveló que únicamente desde la década de los cincuentas para adelante comenzaban a reaccionar positivamente. Las sangres de individuos que vivieron en 1910 y 1920 no tenían anticuerpos en contra de lo que se supone es el VIH, ni tenían nada. Entonces hay un indicio que nos indica a nosotros que sea lo que sea, eso comenzó alrededor a mitad del siglo pasado. Por otro lado, cuando analizas los grupos que más reaccionan positivamente al Sida, como los homosexuales, drogadictos, heroinómanos, y gente pobre de África, América Latina y de Asia, te das cuenta que estos grupos han estado expuestos a un mayor número de agentes estresantes y agentes tóxicos en el pasado, sean de tipo químico, físico o psicológico. En este sentido lo que yo creo es que una persona que se exponga a una diferentes tipos de agentes estresantes por períodos largos de tiempo va responder liberando proteínas, encimas y fragmentos de ADN. Y es esto lo que Montaigner y Gallo dijeron que era de un virus. Lo grave es que se sabía de antes que las células cuando se estresan producen transcriptasa reversa. Y que las células cuando se estresan liberan fragmentos de ácidos nucleicos. Y que las células cuando se estresan liberan partículas que si se toma una foto a microscopio electrónico parece un virus y no es un virus. Todo estaba dicho. Les habían advertido por todas las formas habidas y por haber. “Cuidado que se equivocan. Nada de eso son virus”. Sin embargo lo hicieron.

P- ¿Las células aceleran su ritmo vital?

R- Lo primero que hay que saber es que las células tienen un período de vida específico. Esta programación natural de la muerte de las células se llama apoptosis. Todas las células del cuerpo tienen procesos apoptóticos normales. Lo que contribuye a esta muerte son los agentes oxidantes porque bajo condiciones de stress hay una aceleración de la apoptosis, la muerte se hace más rápida. Si una persona se somete a agentes estresantes por períodos largos de tiempo se le producirán proteínas reversas, que son las que estamos detectando con pruebas Elisa, Western Blood y Carga Viral. Por eso yo creo que la persona que es positiva en esas pruebas tiene un sistema inmune deteriorado. Además es muy revelador que en la literatura científica se hayan identificado 60 o 70 situaciones por las que una persona reacciona positivamente al test, como son las vacunas, porqué a mayor número de vacunas mayor riesgo de dar VIH positivo; las mujeres embarazadas, a mayor número de embarazos mayor número de probabilidades de reaccionar positivamente; las personas que han tenido malaria, tuberculosis, lepra, tripanosomiasis; las personas que han recibido sangre con mucha frecuencia; las personas que se exponen al semen de forma exagerada; el stress mental, de ansiedad, de pánico o la depresión. ¿Por qué? Todo esto que los oficialistas llaman co-factores son agentes estresantes. Que estresan al individuo, se liberan esas proteínas, y por eso dan positivas.

P- ¿El tipo de vida estresa las células?

R- Mira, voy a ponerte un ejemplo concreto. La homosexualidad ha existido toda la vida. Lo que es nuevo en la homosexualidad son las drogas, su abuso y el sadomasoquismo, el remordimiento que emerge al llevar determinado tipo de vida. Yo creo que en la mayoría de las veces depende de las condiciones de vida en que los seres humanos están siendo obligados a vivir. Cuando tu haces estas pruebas en el África, que es distinto a la persona homosexual, o al drogadicto occidental, es por que desde que nació ha vivido en la pobreza y no come lo que tiene que comer. Tiene deficiencia de vitamina A, B, y C. Tiene deficiencias de Litio, de Selenio, de Calcio, de Magnesio. Creció con un sistema inmune debilitado. Y si además de eso se expuso a parásitos, a hongos, a bacterias que le consumen más sistema inmune, casi que con toda seguridad que las pruebas serán positivas, y el riesgo de desarrollar un Sida será muchísimo mayor.

P- ¿Realmente es tan clara esta tendencia?

R- Recuerdo un artículo publicado ya en 1987 por Time Magazine sobre personas VIH positivas que sobrevivían en California. Y les preguntan como están vivos. Y lo que tenían en común es que el estilo de vida cambió. Los que eran drogadictos dejaron de ser drogadictos. Se dedicaron a la música, a hacer gimnasia, a comer bien o a la meditación. Y estos siguen vivos. En cambio los que enfermaron, porque no cambiaron su estilo de vida, o porque las condiciones de trabajo les obligaban a seguir trabajando en la fábrica en donde se exponía a los tóxicos que habían hecho que se volviera positivo, pues desarrollaban Sida. Los que comenzaron a tomar AZT, o las nuevas drogas antiretrovirales, fueron muriendo. Y claro, luego salieron los especialistas de siempre y se disculparon diciendo que el virus se volvía resistente o mutó y terminó matándoles.

P- ¿Cuál es la relación entre el diagnóstico del supuesto VIH y el desarrollo de S.I.D.A.?

R- No se si conoces un estudio muy bello que se hizo a mediados de la pasada década en la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Harvard, la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de John Hopkins, y la Escuela de Salud Pública de la Universidad de California, en parejas homosexuales en donde uno era seropositivo y otro era seronegativo. Como son pareja no usan condones en su actividad sexual. Entonces durante unos cinco años que se hizo el estudio les sacaron sangre cada mes y se chequearon las pruebas de Elisa y Western Blood, así como otros parámetros inmunológicos. Y observaron que en la mayoría de los casos en los que se volvían positivos, previamente, meses o años antes, se hacían inmunodeficientes. O sea, el sistema inmune se deterioraba antes de que se volvieran positivos. Eso es una demostración absoluta de que lo se llama VIH no es causa de nada. La causa no puede venir del efecto. Cuando hicieron esta investigación los epidemiólogos de estas tres instituciones dijeron que es que la epidemiología moderna no es suficiente para comprender el VIH. Eso es estúpido.

P- Pero ahí sí que se pone en evidencia una transmisión de cierta información, de DNA, virus o lo que sea, de un individuo a otro.

R- Eso no sé pero yo lo he pensado. Y creo que el grupo australiano de Elena Papadópulos están pensando que hay algo que se puede transmitir, quizás por contacto sexual. Quizás es factible que ocurra un proceso de adquisición de hibridación al tener el contacto con semen de la misma persona o de muchas personas permanentemente, ya sea homosexual receptor o la mujer. Habría que dejar esta posibilidad abierta. Pero es una adquisición de hibridación. Y que de todas maneras seria como una forma de transmisión. De lo que sí estoy seguro es de que si el organismo receptor también tiene el sistema estresado, también tiene tendencia a participar de este proceso. Lo que podría explicar el estudio de las parejas homosexuales. Uno ha de tener la mente abierta a la posibilidad de ese fenómeno. Lo que no creo es que si esto llega a demostrarse sea la única causa de la enfermedad.

P- ¿Los tests de las compañías son falsos?

R- En Pretoria tuve la ocasión de explicar ante Luc Montaigner que las compañías farmacéuticas que fabrican la prueba de Elisa, de Western Blood y de Carga Viral saben que esas pruebas no son específicas para diagnosticar el VIH. Y esto lo reconocen en los mismos manuales de utilización.

P- ¿Cómo pueden entonces decir que hay un virus?

R- De hecho hay un método que se debe seguir para aislar retrovirus. Ese método fue establecido en el Instituto Pasteur en una reunión en la que, por cierto, participaron Luc Montaigner y Roberto Gallo. Por que si no se siguen unas pautas concretas se pueden aislar cosas que no son retrovirus pero que se le parecen. O sea, ellos sabían eso. Pero ni Montaigner ni Gallo aplicaron la regla en el VIH. Como nosotros solicitamos que se aislara el virus de forma como de debe de aislar, unos grupos, uno americano en Alabama, en el año 97, y dos grupos europeos, en Francia y Alemania, intentaron aislar el VIH en la forma que se debe aislar. Y en enero del año 97 salieron dos trabajos en la revista Virology en las que los investigadores explicaron que no fueron capaces de aislar el VIH. El lugar en donde debía de estar el retrovirus aislado, purificado, no había nada. Era un mundo de restos celulares. Entonces los dos grupos se excusaron alegando que este es un virus muy único, difícil de aislar. Que es un virus muy único. Por eso el año pasado cuando yo me encontré con Luc Montaigner en Pretoria le dije que “lo único que les falta a ustedes para defenderse es que el virus del sida no es fotogénico”. Sin embargo los científicos consideran que la biología molecular tiene técnicas hoy en día donde no es necesario aislar los virus, sino pedazos éste, lo que puede indicar su existencia. Pero usted puede tener orejas de perro, patas de perro, inclusive corazones de perro. Pero mientras usted no tenga el perro entero no puede decir que tiene el perro. Esto es una simple cuestión de sentido común. Por ejemplo, el virus de la hepatitis B sí que existe por que se han visto enteras las partículas de la hepatitis B, que han sido aisladas. Inicialmente se llamó antígeno australia y luego fueron capaz de aislar el antígeno australia como partícula viral, partícula viral entera. Con la cápsula, todo. Le tomaron fotos y luego lo partieron en pedazos y lo estudiaron por dentro. Y en cambio en el virus del Sida no. Esa etapa no se ha logrado hacer con el virus del Sida.

P- Lo hacen al revés: cogen trozos y reconstruyen a partir de éstos.

R- Exactamente. Han armado un Frankenstein, un monstruo de computador a partir de pedazos sueltos. De todas formas toda esta polémica está en camino de solucionarse porqué a raíz de la Conferencia Mundial de Sida del año pasado se ha nombrado una comisión para llevar a cabo los experimentos que despejen esta y otras polémicas. Todo esto se puso en marcha a raíz del anuncio del presidente de Sudáfrica Tzabo Mbeki que se comprometió a juntar científicos de ambos bandos en la Conferencia Mundial de Sida del año pasado. En este sentido, Ellen Gilles, que es la directora de Sida de los Estados Unidos, ha sido muy objetiva al permitir que científicos que estamos de lleno en esta polémica diseñemos investigaciones, que se van a hacer entre Sudáfrica y el Center for Disease Control de Atlanta. Ahora se trabaja en la cronología de los experimentos. Lo valioso de esto es que por primera vez en la historia de la discusión los científicos de ambos lados nos pusimos de acuerdo ambos en que se deben de hacer los experimentos.

P- ¿El proceso de aislamiento del supuesto VIH no es correcto?

R- Gallo y Montaigner tomaron un cultivo de linfocitos y lo juntaron con sangre de una persona que tenía Sida. Esto además lo alteraron con químicos para estimular los linfocitos, para comprobar si había un retrovirus que se pudiera meter. Pero es que estos estimulantes son muy delicados porque son agentes oxidantes que pueden causar un fenómeno de stress celular si no se controla. Para contrastar la veracidad del experimento se tiene que tener un control de este experimento. Esto más esto sin estímulo a ver qué me dará. Sin embargo ellos no hicieron control. Sea como sea, encontraron proteínas, encimas y fragmentos de ácidos nucleicos. Ellos pensaron que esto era un virus desintegrado. Y con estas proteínas es que ellos fabrican las pruebas de Elisa y la prueba de Western Blood, y con los fragmentos de ácidos nucleicos la prueba de Carga Viral. A pesar de todo esto, hay un hecho que no podemos negar: es que estas proteínas, encimas y pedazos de ADN existen. Y además a los que más tienen es a los que les da Sida. Además el genoma de esos ácidos nucleicos ha sido estudiado y ha sido secuenciado. Y lo interesante es que es constante. La misma secuencia en diferentes enfermos. Y gente con Sida en la India y tienen lo mismo que gente con Sida en España o Madagascar. La secuencia hay veces en que sí que varia un poquito. Entonces dicen es que el virus está mutando. No, yo creo que esto tiene otra interpretación: es que todo material genético puede mutar sin necesidad de ser virus. Además ellos saben otra cosa. Es que ellos son capaces de meter este pedacito en una célula, en un cultivo, y esa célula produce más de eso. Ellos están diciendo que le están metiendo el virus del Sida, que la célula produce virus. Y yo digo que ustedes han metido pedacitos de ADN y la célula produce más ADN porque es la forma natural o regular como los materiales genéticos se mantienen. Detrás de toda esta confusión yo veo es el exceso de teoría germinal de Pasteur i de Kock en toda la investigación de las ciencias de la vida. Que hay un concepto de infección muy grande en todas partes. Y todo lo que se transmite de una cosa a otra se cree que se pega, y eso se lo cree la gente del común.

P- ¿Qué repercusiones tiene este punto de vista?.

R- El siglo pasado fue un siglo para la biología y la medicina porque estuvo impregnado de las teorías exageradas de Pasteur y de Kock, que en un momento dado le sirvieron a la medicina pero eso fue una exageración: todo se volvió contagio, sin tener demasiado en cuenta la predisposición de un organismo a este contagio. Pero este siglo va a ser más grave todavía porqué mientras que antes se buscaba la causa infecciosa de todas las enfermedades, en este momento están buscando la causa genética de todas las enfermedades. La genética es mucho más grave porqué al menos en el siglo pasado la causa de las cosas era externa, estaba en el ambiente. Pero ahora no. Ahora la culpa sólo es del individuo namás. Yo creo que este siglo es la legalización de Hitler, y además está el terreno preparado porqué la gente está emocionada con la palabra genética. Si el individuo va a ser el culpable, si es su genética, a quien están librando de toda culpa es a la desgraciada sociedad que explota y contamina el ambiente, y crea los estresantes. Las mutaciones no ocurren porque sí. Las mutaciones ocurren, fundamentalmente, debido a la contaminación del planeta.

P- Han de cambiar los marcos conceptuales

R- Uno de los problemas más graves que tenemos es el concepto filosófico de la unicausalidad. La mayoría de las personas, sean profesionales o no, gente analfabeta sin ninguna educación a gente con mucha educación, periodistas, religiosos, no religiosos, creen en la unicausalidad. Y realmente, en la naturaleza, no hay fenómenos unicausales. El único factor unicausal que yo conozco es Dios. El resto todos los fenómenos de la naturaleza son multicausales. Ahora, Luc Montaigner y toda esa gente que han desarrollado toda esa teoría de los co-factores en el Sida vulgarizan el concepto de la multicausalidad. Dicen “nosotros aceptamos que nada es causa única”. Entonces respondo que el supuesto VIH solo no causa nada por que ningún microbio causa nada. Mira, es sencillísimo que la gente entienda que el VIH es la causa del Sida. Pero ese enredo que creó el dr. Giraldo de los agentes estresantes suena complicado a toda la gente.

P- Los estudios que han hecho Montaigner o David Ho suenan sencillísimos.

R- Será por lo que no dicen. Hay estudios tan mal hechos que no tenían ni grupos de control, como los de David Ho. Pero para que veas de que forma el apriorismo unicausal puede deformar las conclusiones de un estudio. En un ensayo las madres eran VIH positivas y tenían bebés que eran VIH negativos. Entonces los niños los dividieron en grupos. Madres que únicamente les daban el pecho; el pecho más biberón, y biberón solo. Y observaron que algunos de estos niños se volvieron positivos después. Más o menos, un 35% de los que sólo utilizaron alimentación materna. Un 20% de los que utilizaron pecho y biberón, y un 15% de los que se alimentaron exclusivamente con biberón. Pues llegaron a la conclusión de que realmente la leche materna transmitía el VIH. El año pasado en Pretoria les dije, “¿Pero oigan, y cómo se infectaron los del biberón?”. Y me respondieron “bueno, esto no lo chequeamos, tendremos que chequearlo algún día”. Y les recordé, “es que en el artículo que publicaron ustedes hablan de un 15% de transmisión por biberón. O sea, que ustedes están acusando a las compañías farmacéuticas que su preparado tiene el virus del Sida”. Esto les pasa porque tienen un concepto filosófico unicausal. No pueden ver la verdad. Ellos en el estudio sólo tenían en cuenta la leche y los pechos de las madres. Y no vieron una cosa tan evidente como que las madres que sólo les daban del pecho debían de pertenecer al estrato social más pobre. Pero no tuvieron en cuenta el nivel adquisitivo o las condiciones de vida de las madres que entraron en el estudio. No veían las otras 999 caras de la realidad. Y evidentemente, estos científicos no entienden qué tiene que ver el Sida con el Banco Mundial, con la deuda externa, la exposición a agentes estresantes y con la pobreza. En cambio nosotros trabajamos con una visión global del problema. En este sentido, una de las cosas lindas del movimiento de científicos disidentes es su politización. Es una cuestión de responsabilidad moral.

Lo que dice el virologo Stefan Lanka

¿Qué cualificación tiene usted como para poder decir algo que choca con lo aceptado: que el VIH existe y que es la causa del sida?.

Stefan Lanka. Soy licenciado en Biología desde 1989 y ya en mis prácticas como estudiante empecé a estudiar e investigar los virus. Junto a varios colaboradores logré aislar un nuevo virus el año 1988, cosa que pocos virólogos (de los 2.000 que debe haber hoy en el mundo) han logrado. Además, fue el primer virus aislado en un alga marina eucariota. Resultó enormemente complejo, y tuve que aprender todas las técnicas relacionadas con el aislamiento de un virus. «Mi» virus es el Ectocarpus Siliculosus (EsV), que tiene 16 proteínas en su envoltura y más de 320.000 letras genéticas en su ácido nucleico, que es de ADN. Fijar el número exacto de letras genéticas, cosa que puede hacerse con todo virus realmente existente, hubiese exigido unos cincuenta millones más de pesetas, cantidad de la que no dispuse. El aislamiento del Esv abrió unos campos de investigación y de inversión inéditos e importantes, y fue la base de mi tesis doctoral, que defendí en 1994. Resumiendo, soy doctor en Ciencias de la Naturaleza, biólogo molecular y, lo que es decisivo para este tema, virólogo.

¿Qué es un virus?.

Todo virus realmente existente es una entidad natural (resultado de procesos biológicos que han tenido lugar en la naturaleza; un virus real no puede ser fabricado en un laboratorio, por muchos millones de dólares que se inviertan), no-celular (no tiene funcionamiento bioquímico alguno, es decir, no tiene respiración ni alimentación ni capacidad de reproducción propia), enormemente estable (tanto que aguanta intacto el ser puesto al vacío) y constituido básicamente por una envoltura (formada sobre todo por proteínas) que contiene un trozo de información genética (de ADN o de ARN). Una regla cardinal de la virología es que todos los ejemplares de un mismo tipo de virus tienen exactamente las mismas características: tamaño, forma, estructura, composición (proteínas y genoma), etc.

¿Qué es aislar un virus?.

Es separarlo de cualquier otro tipo de materia que no sea él mismo. En particular, debe ser totalmente diferenciado respecto de todos los componentes de la célula que lo contenga. Y finalmente debe ser caracterizado, es decir, hay que precisar que proteínas forman parte de su envoltura, y qué letras genéticas su ácido nucleico y en qué orden estan colocadas.

¿Cuáles son los requisitos exigidos para poder afirmar que un nuevo virus ha sido aislado?.

Son cuatro. Ante todo, presentar cuatro fotografías. La primera, del virus dentro de célula, lo que se llama del virus infectando células. La segunda, de uno o varios ejemplares del virus pero sin absolutamente nada más en la fotografía; esto es fácil de hacer ya que por centrifugación se separan y quedan agrupados los ejemplares del virus que se ha descubierto, y con una aguja se colocan unos cuantos al microscopio electrónico que, como se sabe, trabaja al vacío. Pero como un virus tiene la enorme estabilidad que antes he mencionado, puede ser fotografiado directamente al microscopio electrónico. La tercera, de las diferentes proteínas que forman la envoltura del virus, separadas según su tamaño por medio de una técnica que se llama «electroforesis en gel»; en el caso de «mi» EsV se ven 16 líneas horizontales paralelas, quedando las proteínas más largas arriba y las más cortas abajo. La cuarta, del ácido nucleico del virus; se obtiene con la misma técnica, y en este caso en la foto se ve una única línea horizontal, tanto más arriba cuanto más largo sea; esto me causó unos ciertos problemas técnicos con el EsV, ya que su genoma es muy largo y en aquellos momentos no era posible separar según tamaño una molécula tan larga conservándola intacta.

¿El segundo requisito?.

Hay que caracterizar exactamente cada proteína, es decir, fijar qué aminoácidos la componen y en qué orden están colocados. Y lo mismo con el ácido nucleico, secuenciando sus letras genéticas. Ello es exigido por el hecho de que una misma longitud de ambos tipos de moléculas puede corresponder a componentes y órdenes distintos.

¿El tercer requisito?.

Efectuar los experimentos de control. Supongamos que de una células infectadas hemos conseguido las cuatro fotografías mencionadas. Pues bien, hay que trabajar en paralelo con el mismo tipo de células pero no infectadas. Es decir, hay que hacer exactamente las mismas operaciones con los mismos productos a las mismas concentraciones durante el mismo tiempo y a la misma temperatura, y al efectuar esas cuatro fotos no debe aparecer nada que coincida con lo contenido en las fotos del virus. Hay que repetir cuidadosamente varias veces estos controles, a fin de evitar que se haya producido lo que se llama «contaminación», y poder finalmente afirmar con toda seguridad que las proteínas y el genoma hallados son realmente del nuevo virus.

¿Y el cuarto requisito?.

A medida que se va avanzando en el aislamiento y caracterización del nuevo virus, hay que ir publicando en revistas científicas adecuadas artículos que expliquen los resultados que se van obteniendo, así como las condiciones exactas en que se está trabajando. Así, otros investigadores pueden reproducir los experimentos y comprobar que se llega a los mismos resultados. Por ejemplo, a medida que fuimos aislando «mi» EsV, publicamos cuatro artículos sucesivos en la revista Virology.

¿Y qué ha ocurrido con el VIH?.

Pues que no se ha cumplido con absolutamente ninguna de esas cuatro exigencias.

Pero todos hemos visto numerosas fotografías del VIH…

¡También usted se ha creído los pies de foto! Y es lógico, ya que hasta ahora no tenía los elementos suficientes para saber que las muchas fotografías que han circulado en absoluto demuestran que se ha aislado un nuevo virus. Casi todas se encuentran en cualquier libro de biología celular. La mayoría corresponden a vesículas celulares que sirven para llevar las proteínas que elabora una célula hasta otra célula que las necesita. Se van conformando las bolitas de transporte, salen de la célula emisora atravesando su membrana y entran a través suyo a la célula receptora: se presenta como «VIH abandonando una célula para infectar otra célula». Esto da un criterio más para dejar de creerse los engañosos pies de foto: como son inestables, para poder fotografiar hay que fijarlas químicamente y con resina, y luego cortar una rodajita para poderla fotografiar. Pues bien, en cuanto lea en el pie de foto que se trata de una «sección ultrafina», ya sabrá que hay un truco. Un virus real se puede fotografiar todo entero directamente con el microscopio electrónico por la estabilidad que he recalcado, y no precisa ser fijado y, menos aún, cortado en secciones ultrafinas… Además, en muchos casos lo que presentan son simplemente fotografías diseñadas por ordenadores.

Pero se argumenta que con el VIH, por ser un retrovirus, no funcionan estas reglas.

Gracias por esta observación, ya que ayuda a situar el engaño del VIH en el contexto histórico y técnico que permite comprenderlo. Fue un dogma de la genética que la información sólo podía ir del ADN al ARN, y jamás al revés. En unos cultivos muy especiales de células cancerosas, en 1970 se comprueba que la información genética también puede transcribirse del ARN al ADN, y se localiza la enzima que lo realiza (por ello se lo denominó transcriptasa inversa). Pero los investigadores, en vez de atreverse a cuestionar el dogma, se inventaron la hipótesis de que la actividad de transcriptasa inversa indicaba que ahí había un nuevo tipo de virus, a los que llamaron retrovirus, y a los que consideraron causantes de cáncer. Esto llevó a que el presidente Nixon declarase en 1971 la «guerra al cáncer», canalizando miles de millones de dólares hacia los biólogos moleculares que investigaban estos supuestos nuevos virus. Así nació la retrovirología: las elucubraciones de un puñado de expertos basándose en unos experimentos muy especiales hechos con una células anormales sometidas a una condiciones excepcionales que jamás pueden darse en el cuerpo humano, por muy enfermo y deteriorado que esté. Este clan consensuó en 1973, en una reunión en el Institute Pasteur, siete requisitos más laxos para poder hablar del aislamiento de un nuevo retrovirus. Pero ni siquiera estas exigencias han sido cumplidas en el caso del VIH. El equipo australiano de la doctora Papadopulos lo ha demostrado exhaustiva y concluyentemente.

Pero se sigue usando a la transcriptasa inversa como señal de presencia del VIH…

En efecto, y éste es uno de los errores básicos de la pseudociencia del sida. En realidad, desde fines de los setenta se sabe que la transcripción inversa es ubicua, ya que se detecta en cualquier actividad de células, anormales o no. Y desde 1996 ya se conoce el porqué: la transcriptasa inversa forma parte de los mecanismos de autoreparación que tiene el ADN del núcleo de las células. O sea, que indica precisamente un proceso de curación.

Se dice que el VIH tiene diez proteínas y 9.150 letras genéticas…

Esto lo ignoran la mayoría de científicos y médicos que están trabajando en el campo del sida, pero es cierto que se ha diseñado un VIH con estas características. Es el resultado de los acuerdos tomados principalmente por los doctores Gallo y Montagnier, a fin de suavizar las contradicciones que aparecían entre los distintos modelos de VIH propuestos. De ahí que se inventase la supuesta enorme capacidad del VIH para mutar. La cifra de 9.150 letras genéticas se fue consensuando entre 1988 y 1990 para evitar el ridículo que significaba que unos presentasen al VIH con 8.800 letras genéticas, otros con 9.400 y unos terceros con otras cantidades (eso sí, siempre números redondos, lo cual ya indicaba que había una manipulación). Y, por ejemplo, la proteína p-24, que sigue siendo utilizada para la supuesta detección directa del VIH en sangre, se ha comprobado que es una proteína humana…

Entonces la fama de los doctores Gallo y Montagnier…

Es simplemente una estafa científica y social. Pero quisiera hacer una diferencia entre ambos. El doctor Montagnier es un mediocre que nunca dijo que su «retrovirus» fuese la causa del sida. Precisamente por ello, ya en 1990 planteó su hipótesis de los cofactores: puesto que el VIH es incapaz por sí solo de matar célula alguna, es necesario que haya otro factor (¿Un microplasma? En su último libro dice que es el microplasma el que produce transcripción inversa…) que actúe al mismo tiempo sobre la misma célula. Y en el reportaje «Sida: la duda», dirigido en 1996 por Djamel Tahi, declara que la transmisión heterosexual no se ha confirmado en Occidente. Resumiendo: el doctor Montagnier, aunque afirmó haber aislado en 1983 un nuevo «retrovirus» y sigue beneficiándose de ello, quita importancia al papel del supuesto VIH en tanto que supuesta explicación del sida. En cambio, el doctor Gallo primero intentó colar como virus del sida (donde mataría células) el mismo «retrovirus» VLTH-1 que había presentado en vano como causante de leucemia (donde multiplicaría células). Luego, el doctor Gallo robó el «virus» del doctor Montagnier y tomó la iniciativa de presentarlo como la causa del sida en una multitudinaria conferencia de prensa el 23 de abril de 1984, sin que previamente hubiese aparecido ni un solo artículo científico suyo que pudiese ser analizado por otros investigadores; es más, ni siquiera hubo una reunión entre científicos de distintos centros que avalase la «sensacional noticia». Y el doctor Gallo actuó así porque el New York Times del día anterior sacó un artículo en primera página en el que el director de los CDC (Centers for Disease Control, que fueron quienes dirigieron el invento del sida) daba a conocer que los CDC apoyaban al «virus francés» mientras que los NIH (National Institutes of Health, para los que trabajaba el doctor Gallo) respaldaban al «virus americano». Convocar una rueda de prensa y convertir en verdad social que el «virus del doctor Gallo» era la causa del sida fue una maniobra para zanjar el enfrentamiento entre las dos principales instituciones sanitarias de los USA. Y que esa maniobra fue al máximo nivel lo ratifica que el mismo día los NIH registrasen la patente de un test del doctor Gallo aún por confeccionar, con lo que se aseguraban millones de dólares en royalties… El doctor Gallo es un gángster científico que ha sido condenado por mala conducta profesional por una comisión del Senado de los EE. UU., por lo que tuvo que dejar de trabajar en una institución pública como son los NIH y ahora «investiga» en un centro privado que le ha construido directamente la industria farmacéutica…

Pero algo tuvieron que detectar en sus laboratorios…

Del estudio atento de todas las condiciones descritas en los artículos aparecidos en las revistas científicas se deduce claramente que sólo aislaron proteínas celulares, la mayoría citoesqueletales, obtenidas en unos cultivos de células anormales sometidas a unas condiciones también anormales. En cuanto a la afirmada detección en sus experimentos de transcriptasa inversa, que se presenta como prueba de la existencia de retrovirus, en particular del VIH, en realidad no es otra cosa que la detección de actividades enzimáticas que realizan la duplicación y transcripción de los ADNs y de los ARNs presentes en los cultivos celulares utilizados.

Si esto es así, ¿es posible enderezar el entuerto?.

Considero que es relativamente fácil lograrlo. Basta con que cada vez más ciudadanos, médicos, científicos, periodistas, políticos, asociaciones, instituciones, etcétera dediquen diez minutos a escribir una carta pidiendo a las autoridades sanitarias de cada país las pruebas de que el VIH existe. Se encontrarán con la misma sorpresa que tuve yo cuando empecé a investigar hace cuatro años: que no las tienen. Pero entonces, los propios responsables se darán cuenta de que cometieron el error de creerse de buena fe lo que un puñado de científicos, políticos y ejecutivos norteamericanos inventaron entre 1981 (el sida) y 1984 (el VIH y los tests), por razones en gran parte internas. Y confío en que la mayoría de dichos responsables van a reaccionar rectificando y ayudando a desmontar el sida. Yo y los científicos con los que colaboro estrechamente ofrecemos nuestros conocimientos para contribuir a que este proceso regenerativo se realice en las mejores condiciones posibles

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Written by edgarjaramillo

julio 27, 2008 a 9:52 pm

Una respuesta

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  1. TEN ENVIO LA INFORMACION DANIEL

    DANIEL ROJAS A.

    noviembre 20, 2008 at 11:41 pm


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